La evidencia científica explicó cómo estas terapias regenerativas actúan sobre el pelo y en qué casos podían resultar más beneficiosas
Mitos, limitaciones y expectativas realistas
Uno de los malentendidos más frecuentes consiste en esperar la creación de nuevos folículos. “Las terapias actuales no generan folículos pilosos nuevos de manera fiable en humanos”, aclaró Shahsavari.
Su efecto reside en reactivar los folículos existentes que permanecen latentes, sobre todo en casos incipientes o moderados. “Muchos hombres creen que han perdido el cabello, cuando en realidad los folículos se han miniaturizado y producen cabellos más finos”, explicó la especialista.
Revisiones clínicas recientes respaldan esta perspectiva: los tratamientos con células madre muestran mayor eficacia en personas con folículos aún activos y en fases tempranas de calvicie.
El NIH y la Plastic and Reconstructive Surgery Global Open destacan que los aumentos en densidad capilar son más notorios en pacientes con pérdida reciente, y que no existen efectos milagrosos ni instantáneos.
Evidencia clínica y perspectivas futuras
La evidencia científica apoya el potencial de las terapias con células madre y exosomas para mejorar la densidad y calidad del cabello. Los efectos adversos reportados son mínimos y transitorios, como dolor leve o irritación local.
El avance de la medicina regenerativa, sumado al desarrollo de nuevas técnicas de diagnóstico y seguimiento digital, perfila un escenario donde estas terapias podrían integrarse como complemento a los tratamientos tradicionales o como alternativa en fases iniciales de alopecia.
El tratamiento comienza con una evaluación individualizada para determinar la viabilidad de la terapia. Luego, mediante inyecciones localizadas, se introducen factores de crecimiento y moléculas de señalización que estimulan a las células madre residentes alrededor del folículo piloso.