Desde el Lunar Azul
Buen viernes, estimados lectores.
Arranquemos donde duele: la corrupción nuestra de cada sexenio. Porque no todo es el elefante eléctrico de Next Energy —aquel contrato de miles de millones de pesos que terminó convertido en monumento al desaseo administrativo y cuyo litigio aún colea en tribunales—. Hay más capítulos en esta serie hidrocálida de realismo mágico.
Ahí está el caso del presunto tráfico de licencias de conducir en la Secretaría de Seguridad Pública estatal, donde trascendieron irregularidades en la expedición de permisos. Y, sin embargo, silencio institucional. Ni posicionamientos claros del Congreso, ni del Sistema Estatal Anticorrupción, ni del Comité Coordinador que tanto nos costó diseñar bajo el paraguas del Sistema Nacional Anticorrupción nacido en 2016.
El Sistema —con Secretaría Ejecutiva, Comité de Participación Ciudadana y toda la arquitectura normativa— fue pensado como mecanismo de control del poder público. Pero en la práctica local parece más bien un órgano ornamental. Presupuesto sí tiene; dientes, no sabemos. Y cuando los medios documentan inconsistencias, la respuesta no es investigar a fondo sino sugerir que “se entorpecen procesos”. Curiosa lógica: el mensajero resulta más incómodo que el mensaje.
Ojalá algún día ese andamiaje anticorrupción deje de funcionar como biombo elegante y se convierta en instrumento real de rendición de cuentas. Porque la opacidad sistemática erosiona algo más delicado que la imagen: la confianza pública.
Pasemos a la Feria. La llamada Feria Nacional de San Marcos —con más de 190 años de historia— ahora presume que tendra un foro remozado y nuevo patrocinador: el antes llamado “Foro de las Estrellas” muta a Foro Nissan. Nada ilegal en vender naming rights; al contrario, puede ser estrategia financiera razonable. La pregunta es cuánto pagaron y en qué condiciones. Transparencia básica.
Lo preocupante no es el nombre, sino la narrativa. La “megaobra” como sello sexenal en un predio con antecedentes jurídicos complejos y debates sobre su origen y regularización. Aguascalientes tiene necesidades estructurales: movilidad, agua, seguridad. Pero el símbolo elegido es un foro de conciertos.
La feria siempre fue exitosa sin necesidad de gastar cientos de millones en artistas que —con respeto— ya no llenan estadios en otras plazas. Según datos de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT 2016-2017, última integral disponible), el consumo de alcohol en jóvenes muestra cambios de patrón, con mayor conciencia en ciertos segmentos urbanos. Las nuevas generaciones buscan experiencias distintas: cultura digital, deporte, convivencia más segmentada.
Reducir la Feria a la “cantina más grande de México” puede ser rentable en taquilla, pero estratégicamente miope. El turismo contemporáneo exige identidad, innovación y segmentación. La pachanga no puede ser el único relato de un estado que presume clúster automotriz, exportaciones récord y crecimiento industrial sostenido.
Y ya que hablamos de futuro, vayamos a la grilla. En el PAN local —los “panuchos”, dirían algunos con cariño rudo— parece haberse impuesto la lógica de la unidad entre la gobernadora Teresa Jiménez y el senador Toño Martín del Campo. Si quieren seguir gobernando la capital, entendieron que dinamitar el centro de gravedad interno sería suicidio político.
En la foto para la alacldia capitalina comienzan a perfilarse dos cartas femeninas: Alma Hilda Medina y Moni Becerra. Perfiles distintos para electorados distintos.
Alma Hilda representa al panismo doctrinario, el militante de hueso azul, el que añora oposición combativa. Su reto: conectar con el oriente capitalino, donde Morena ha avanzado apoyado en programas sociales federales.
Moni Becerra, con mayor cercanía al grupo gobernante, parece diseñada para competir en colonias populares como Villas o Guadalupe Peralta. Carga señalamientos por ausencias legislativas, pero eso se corrige con operación política y comunicación eficaz. La política es memoria corta cuando hay narrativa convincente.
El mensaje para Palacio es simple: definir pronto es administrar certidumbre. Postergar es abrir espacio a sorpresas. El poder no se conserva por miedo sino por cálculo.
La gobernadora es joven, con futuro nacional posible si administra bien su cierre. Gobernar hasta el último minuto implica no enredarse en espejismos de control eterno. Los ejemplos recientes en la política mexicana muestran que desafiar la rueda del poder sin estructura sólida suele terminar mal.
Aquí dejo esta roca.
Empújela usted.
Yo vuelvo. Como siempre.