Prepara un delicioso desayuno con unos waffles caseros que, además de sabrosos, son más fáciles de hacer de lo que imaginas.
¿Cuántos tipos de waffles hay?
Existen al menos siete tipos de waffles y son los siguientes:
Tradicional: Es el más común y se hace con una masa simple de harina, huevos, leche, mantequilla y azúcar. Tiene una forma cuadrada o redonda y un patrón de cuadrícula regular. Se puede servir con cualquier tipo de acompañamiento dulce o salado.
Belga: Es el más famoso y se hace con una masa que contiene levadura, lo que le da una textura más esponjosa y aireada. Tiene una forma rectangular y un patrón de cuadrícula más grande y profundo. Se suele servir con azúcar glas, frutas, chocolate o crema batida.
Lieja: Se hace con una masa que contiene perlas de azúcar, lo que le da un sabor dulce y caramelizado. Tiene una forma irregular y un patrón de cuadrícula más pequeño y menos definido. Se puede comer solo o con algún acompañamiento ligero.
Americano: Es una adaptación del belga que se hace con una masa que contiene polvo de hornear, lo que le da una textura más densa y compacta. Tiene una forma redonda y un patrón de cuadrícula mediano. Se suele servir con jarabe de arce, mantequilla, frutas o tocino.
De papa: Es un tipo de waffle salado que se hace con una masa que contiene puré de patatas, queso, huevos y especias. Tiene una forma redonda y un patrón de cuadrícula regular. Se puede servir con jamón, queso, huevo y salsa.
Chocolate: Se hace con una masa que contiene cacao en polvo, chocolate derretido o chispas de chocolate. Tiene una forma cuadrada o redonda y un patrón de cuadrícula regular. Se puede servir con más chocolate, frutas, crema batida o helado.
Avena: Es saludable y se hace con una masa que contiene avena, plátano, huevos y miel. Tiene una forma redonda y un patrón de cuadrícula regular. Se puede servir con frutos secos, frutas, yogur o miel.