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Carranza: entre el abandono urbano y la lenta respuesta institucional

La emblemática Avenida Venustiano Carranza, otrora eje comercial y cultural de la capital potosina, enfrenta un profundo estado de deterioro que amenaza con borrar parte de su importancia histórica en el paisaje urbano de la ciudad. Según un recorrido realizado por Plano Informativo, la avenida vive un proceso de abandono que hoy parece cada vez más difícil de revertir. Locales abandonados, fincas en ruinas, y un sinfín de grafitis que adornan diferentes fachadas de una Avenida que poco a poco está perdiendo su brillo.   Comercios cerrados y estructuras en ruinas Un recorrido realizado por Plano Informativo, por los poco más de 1.6 kilómetros de este corredor, se expone un panorama desolador: al menos 90 comercios y oficinas están clausurados, con fachadas deterioradas, letreros de “se renta” y fincas que muestran signos evidentes de abandono. Muchas de estas construcciones, incluidas viviendas antiguas con valor histórico, están en completo estado de desuso, con basura acumulada, maleza en las entradas y estructuras que se desmoronan. Los locales cerrados no sólo representan una pérdida económica para sus propietarios, sino también un factor que ahuyenta a peatones y posibles inversionistas, agravando la espiral de desocupación que vive la arteria.   Al interior de estas fincas, la basura acumulada, la maleza y las estructuras de piedra a punto de colapsar revelan una crisis urbana que el vandalismo y el grafiti han terminado por colonizar. A pesar de que hace 35 días inició el 2026, los estímulos fiscales y el plan de rescate anunciados por el ayuntamiento capitalino a finales del año pasado no han mostrado resultados, dejando los 1.6 kilómetros de esta zona deprimida sin el dinamismo comercial ni la afluencia prometida.   "Cada vez se hace más evidente el daño que enfrenta la avenida Venustiano Carranza porque se tienen alrededor de 80 cortinas abajo y los edificios y oficinas se ven cada vez más vacíos, a pesar de la importancia en materia de movilidad y de comercio que tuvo alguna vez esta importante vialidad”,dijo Alberto Narváez Arochi, representante del Corredor Comercial Cultural Carranza.   Dijo que ha decaído el espíritu emprendedor en esta avenida, y los pocos que se han colocado sobreviven apenas unos meses. Aunque se han logrado mantener los negocios medianos y grandes, tienen que soportar grandes retos, pero advirtió que cualquier negocio tiene un límite.   Vandalismo y deterioro visible El vandalismo se ha consolidado como un elemento simbólico del abandono. Las fachadas grafiteadas, cristales rotos y accesos vandalizados son parte del paisaje cotidiano de Carranza, reflejando una falta de mantenimiento constante que va minando la percepción de seguridad y bienestar. Esta situación no es nueva: desde años atrás, reportes ya señalaban que la avenida “agonizaba” debido a daños estructurales extensos y décadas sin atención efectiva de autoridades, lo que ha sido lamentado por representantes del Corredor Comercial Cultural Carranza.    Impacto en el patrimonio y en la vida urbana El deterioro ha alcanzado incluso a fincas con valor patrimonial. Muchas de estas casas, que alguna vez formaron parte del patrimonio arquitectónico de la ciudad, hoy se encuentran vacías y susceptibles al vandalismo o al colapso. Esta pérdida de valor patrimonial se traduce en un menor interés por parte de inversionistas y visitantes, debilitando el tejido urbano de la zona.   Este abandono ha alcanzado incluso a fincas de alto valor histórico, como la que perteneció al musicólogo José Ernesto Báez Lozano o la casona del abogado Virgilio Garza y Garza, cuyos accesos ya muestran signos de destrucción sistemática. El contraste es drástico entre el día y la noche: mientras que por las mañanas la actividad escolar y bancaria disimula la derrota comercial, al ocultarse el sol la avenida se convierte en un escenario tenebroso de locales oscuros y banquetas desoladas que inspiran miedo a los peatones.    Respuesta de autoridades, avances lentos Aunque el abandono ha sido alarmante, las autoridades han empezado a tomar medidas que buscan frenar la decadencia de la avenida. El Ayuntamiento de San Luis Potosí impulsó desde 2025 un Plan Carranza para convertir este corredor en un paseo cultural y gastronómico, con incentivos fiscales para negocios y mejoras en el entorno urbano.   Una de las acciones más visibles fue la intervención y restauración de la histórica Casa de Tres Guerras, un inmueble emblemático de la avenida que había estado deshabitado durante años y que hoy se rehabilita como parte de los esfuerzos de regeneración del espacio urbano. Además, el ayuntamiento ha anunciado programas más amplios para rehabilitar inmuebles en ruinas dentro del Centro Histórico, muchos de los cuales se encuentran en o alrededor de Carranza.   Críticas y expectativas de la comunidad A pesar de estos esfuerzos, empresarios y vecinos señalan que las acciones han sido insuficientes. La falta de presencia institucional constante, la escasa vigilancia policial estratégica y la ausencia de un plan de revitalización con metas claras han sido señaladas como factores que impiden que la avenida retome su dinamismo histórico.   El Corredor Comercial Cultural Carranza no logra salir del atolladero económico: la zona sigue deprimida, con bajas ventas y el promedio de vida de los establecimientos no supera los 40 días, lamentó Narváez Arochi, el cual mencionó que más allá de los restaurantes o cafeterías que han logrado consolidarse y atraer una clientela constante, el resto de los locales comerciales, continúan con una afluencia muy baja, pocas ventas y las dificultades que implica cubrir los diferentes servicios para mantenerse operativos, explicó.   Ciclovía pendiente  El empresario recordó que sigue siendo una asignatura pendiente la situación de la ciclovía que cruza el tramo tradicional de la avenida, sin que se formalice una propuesta definitiva, desde el ámbito municipal, para su reconfiguración o reubicación, dentro de un entorno que propicie una coexistencia adecuada con el sector comercial. Expuso que la avenida Carranza agoniza, inmersa en condiciones poco competitivas, lo que que tiene como consecuencia que no exista un estímulo para la inversión en nuevos proyectos comerciales o de otra naturaleza.   Cabe destacar que el deterioro de Carranza no sólo refleja una cuestión arquitectónica o comercial, sino también una problemática social y urbana que exige una intervención coordinada entre autoridades, propietarios y comunidad. Para muchos residentes, la avenida simboliza un reto pendiente en la ciudad: recuperar espacios urbanos para devolverles vida, seguridad y valor histórico.      

 

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