Hace 17 años llegó a los cines Coraline y la puerta secreta, una película animada que redefinió el cine en stop motion y se convirtió en un referente del cine fantástico oscuro. Estrenada en 2009 y basada en la novela homónima de Neil Gaiman, la cinta fue dirigida por Henry Selick, también responsable de El extraño mundo de Jack.
La historia sigue a Coraline Jones, una niña curiosa que descubre una puerta secreta en su nueva casa. Al cruzarla, entra a un mundo alterno que parece perfecto, aunque pronto revela un lado siniestro. Con su atmósfera inquietante, personajes memorables —como la Otra Madre— y un diseño visual detallado, la película logró equilibrar el terror psicológico con una narrativa accesible para jóvenes y adultos.
Además de su propuesta estética, Coraline destacó por su mensaje sobre la identidad, la valentía y la importancia de valorar la realidad, incluso con sus imperfecciones. La cinta fue nominada al Óscar como Mejor Película Animada y, con el paso del tiempo, ha ganado estatus de obra de culto.
A 17 años de su estreno, Coraline y la puerta secreta sigue siendo una experiencia cinematográfica vigente, celebrada por nuevas generaciones y recordada como una de las películas animadas más audaces y perturbadoras de su época.