Un convoy del Ejército Mexicano fue blanco de un ataque con explosivos que dejó como saldo tres militares heridos tras la detonación de una mina terrestre improvisada en el municipio de Apatzingán, Michoacán.
El incidente ocurrió mientras elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) adscritos al 30 Batallón de Infantería realizaban patrullajes de reconocimiento y vigilancia en zonas rurales.
Al circular por un camino de terracería que conduce a la comunidad de Las Bateas, una camioneta pickup tipo Cheyenne pasó por encima de un artefacto explosivo oculto bajo el suelo.
El peso del vehículo activó el mecanismo y provocó una fuerte explosión que impactó directamente la parte inferior y la batea del automotor.
A pesar de la magnitud de la detonación, que dejó el vehículo prácticamente inservible y con daños totales en su estructura, el blindaje de la unidad evitó una tragedia mayor.
Dos soldados y un cabo resultaron lesionados. Los tres fueron trasladados de urgencia a las instalaciones de la 43 Zona Militar en Apatzingán. Los médicos militares reportan su condición como estable y fuera de peligro.
Posteriormente, un comando especializado en explosivos intervino en la zona para detectar otros dispositivos ocultos entre la maleza y la tierra.
La intervención buscó blindar el perímetro y eliminar cualquier trampa de fabricación artesanal, evitando así que los pobladores o las fuerzas del orden se conviertan en víctimas de la guerra de minas que asola los caminos de la región.
Apenas horas antes, en Morelia, la Presidenta Claudia Sheinbaum y el Secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, presentaron avances del "Plan Michoacán por la Paz y la Justicia".
Durante la conferencia, Marcela Figueroa Franco, titular del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), destacó una reducción del 30 por ciento en homicidios dolosos entre octubre y diciembre de 2025.
Por su parte, García Harfuch informó sobre la detención de 430 personas y el aseguramiento de 200 artefactos explosivos en lo que va del plan.
No obstante, el control territorial de los cárteles mediante el uso de "narcominas" sigue vigente.
Al momento, no se reportan personas detenidas por este ataque, aunque se ha reforzado la vigilancia aérea y terrestre con apoyo de la Guardia Nacional y Guardia Civil en toda la franja serrana de Michoacán.
Tierra Caliente: Un campo de batalla minado
La zona es escenario de una disputa entre dos bandos: el eje CJNG-Viagras-Blancos de Troya-Acahuato contra la alianza conformada por los Cárteles de Tepalcatepec, Los Reyes y Caballeros Templarios.
Estas organizaciones han sofisticado su arsenal, utilizando drones cargados con explosivos y minas antipersona de fabricación casera para frenar el avance de sus rivales y de las fuerzas federales.
Esta táctica no solo afecta al Ejército, sino que también ha cobrado las vidas de vecinos de la zona y campesinos que acuden a laborar en la zona rural.
Apenas el 17 de enero pasado, dos soldados fueron alcanzados por una mina en "La Salatera", Apatzingán y dos días antes, un hombre de 80 años murió en Aquila al pisar un artefacto oculto en un camino vecinal.
Mientras que el 29 de ese mes, dos militares resultaron heridos por el estallido de una mina terrestre y tres presuntos criminales fueron neutralizados tras chocar con fuerzas federales en Tepalcatepec, Michoacán.