Autoridades estatales y federales aseguraron 803 máquinas tragamonedas en Michoacán y el otras 18 en Nayarit, estas últimas vinculadas al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), de acuerdo con fuentes de seguridad.
En Michoacán, la Fiscalía General del Estado, en coordinación con fuerzas federales, llevó a cabo la destrucción masiva de 803 máquinas aseguradas en Morelia, Uruapan, Apatzingán, Zitácuaro, Lázaro Cárdenas, Zamora, Maravatío y Tacámbaro.
La acción forma parte de una estrategia para cerrar el paso a flujos financieros ilegales asociados a la extorsión, delitos contra la salud y violencia.
De acuerdo con investigaciones ministeriales, cada aparato generaba ingresos ilícitos estimados en 12 mil pesos mensuales, lo que representa una captación superior a 9.8 millones de pesos al mes.
Su operación estaba vinculada a entornos de riesgo, al funcionar como puntos de control criminal, cobro de piso y captación de recursos para grupos delictivos.
El fiscal Carlos Torres destacó que la destrucción no es un hecho aislado sino parte de una política sostenida de coordinación interinstitucional para debilitar las estructuras financieras ilícitas.
El Gobernador Alfredo Ramírez dijo que estas máquinas no son juegos sino mecanismos de financiamiento del crimen que impactan en la seguridad y el tejido social.
Con esta jornada, suman más de 3 mil máquinas tragamonedas destruidas en la entidad desde el inicio del programa.
En un operativo paralelo, la Secretaría de Marina, en coordinación con la Fiscalía General de la República, aseguró 18 máquinas tragamonedas tipo "habichuelas" en comercios de Bahía de Banderas, Nayarit, que operaban sin permisos de la Secretaría de Gobernación.
Las máquinas fueron localizadas durante recorridos terrestres y quedaron a disposición del Ministerio Público federal.
Autoridades de seguridad afirmaron que estas tragamonedas están ligadas a operaciones del Cártel Jalisco Nueva Generación, al ser utilizadas como puntos de lavado de dinero, reclutamiento y consumo de drogas.