El proceso previsto para julio de este año está más encaminado a concretarse como una revisión y no como una renegociación
Para la American Chamber of Commerce of Mexico (AmCham) es poco probable que el comercio en Norteamérica se fragmente en acuerdos binacionales, pese a las diferencias expresadas entre los gobiernos de Estados Unidos y Canadá.
En conferencia, Pedro Casas Alatriste, director general del organismo empresarial, comentó que para modificar o concluir el T-MEC se requiere el aval de los congresos de los tres países, un punto en el que Donald Trump tendría una ventaja limitada en Estados Unidos, e incluso, tras las elecciones de este año, podría perder la mayoría necesaria.
"Para nosotros, los acuerdos bilaterales no son un camino óptimo. Además, es muy importante considerar que cualquier esquema distinto -ya sea bilateral o una renegociación- requeriría forzosamente la aprobación de los poderes legislativos de los tres países.
"Estados Unidos en pocos meses estará en un proceso de elecciones de medio término, en donde históricamente hemos visto que el Presidente en turno pierde escaños en ambas cámaras", dijo Casas Alatriste.
En ese escenario, el proceso previsto para julio de este año está más encaminado a concretarse como una revisión y no como una renegociación, pues incluso sin una "negociación exitosa" al finalizar el año, el T-MEC prevalecería por 10 años más.
Por su parte, Carlos García, presidente nacional de AmCham, acotó que siempre es posible que existan temas específicos que se negocien de forma bilateral; sin embargo, al final los tres países buscarán mantener el acuerdo trilateral.
"Puede haber conversaciones para resolver temas muy puntuales de la relación bilateral, pero veo difícil que esto se rompa o que termine fragmentándose en dos tratados binacionales", señaló.