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Afecta empleo la menopausia

El Fondo de Población de las Naciones Unidas señala que el 67 por ciento de las encuestadas reporta que los síntomas de la menopausia afectan su desempeño laboral

La menopausia va más allá de una transición biológica: es un factor crítico con efectos desfavorables en la productividad laboral de las mujeres mexicanas, advirtió el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).

"Un 67 por ciento de las encuestadas reporta que los síntomas de la menopausia afectan su desempeño laboral y sus actividades diarias", señala el Estudio sobre los efectos de la transición a la menopausia en la participación económica de las mujeres en México.

Los cambios hormonales provocan bochornos, sudoración nocturna e insomnio, lo que deriva en jornadas laborales con fatiga e irritabilidad. Esto puede generar presentismo laboral: las personas están físicamente en el trabajo, pero su rendimiento disminuye, explicó Gabriela Rojas, fundadora de la femtech SinReglas.

También pueden presentarse dolores articulares, lo que complica más los trabajos manuales. La reducción de estrógenos incide en la producción de colágeno, generando un efecto dominó que incluso puede limitar oportunidades de ascenso, detalló.

"Muchas mujeres deciden no acceder a puestos de liderazgo o sienten que ya no pueden asumir más responsabilidades", afirmó.

La principal razón de desocupación en mujeres de 45 a 54 años es la renuncia voluntaria, con una proporción que duplica la de los hombres del mismo grupo de edad, destacó.

En ese rango, las mujeres suelen estar en la etapa de mayor desarrollo profesional, por lo que las empresas necesitan actuar para retener talento senior.

"Perder a una mujer en la cima de su carrera profesional implica costos por rotación, pérdida de experiencia y nueva capacitación. Reemplazar a una persona en esa etapa puede costar hasta dos años de salario", señaló.

El estudio también indica que las mujeres entre 40 y 60 años enfrentan una brecha salarial de hasta 30 por ciento frente a los hombres, diferencia que no se explica por educación, experiencia ni tipo de ocupación.

Por ello, parte de la desigualdad podría asociarse con factores de salud, estigma o discriminación vinculados con la menopausia.

Rojas precisó que el análisis considera desde la perimenopausia, etapa previa a la menopausia.

Ante este escenario, planteó la necesidad de diseñar políticas de inclusión, capacitar a liderazgos para abordar el tema en el entorno laboral y ajustar roles y espacios físicos.

Aunque la menopausia sigue siendo una barrera laboral a nivel mundial, existen países más avanzados en políticas al respecto, como Reino Unido y naciones escandinavas, además de iniciativas en Japón, Suiza y Australia.

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