Guardar dinero en alcancías, frascos o métodos informales puede parecer una práctica útil para mantener la liquidez, datos oficiales alertan sobre los costos reales de este tipo de ahorro en términos de poder adquisitivo y protección financiera.El costo de mantener dinero "quieto" -ya sea en alcancías o métodos que no generan rendimientos- se traduce directamente en una reducción de su valor real con el tiempo debido a la inflación.En 2025, el Índice Nacional de Precios al Consumidor, que mide la inflación en México, cerró en 3.6 por ciento anual, según datos oficiales del INEGI esto significa que un monto guardado sin rendimientos pierde ese porcentaje de su capacidad de compra cada año.Por ejemplo, si una persona guarda 10 mil pesos en una alcancía, al cabo de un año esos podrán comprar alrededor de 360 pesos menos en bienes y servicios, simplemente por el efecto de la inflación que erosiona el valor del dinero.Además de la depreciación del dinero por la inflación, la Condusef advierte que los métodos informales no ofrecen protección frente a imprevistos económicos o personales como podría ser el desempleo, enfermedad o gastos extraordinarios.Las instituciones financieras reguladas, por el contrario, ofrecen instrumentos que pueden generar rendimientos o incluso protección adicional (como seguros con componente de ahorro), lo que ayuda a que el valor del dinero crezca en términos reales o al menos se mantenga por delante de la inflación.La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024 del INEGI revela que 36.6 por ciento de la población adulta en México ahorra exclusivamente de forma informal, mientras que sólo 8.2 por ciento utiliza instrumentos formales como cuentas bancarias, seguros o fondos de ahorro; un 21.6 por ciento combina ambas modalidades y 33.6 por ciento no ahorra en absoluto.Con más de un tercio de la población recurriendo a estos mecanismos, las instituciones subrayan la importancia de la inclusión financiera y del uso de instrumentos formales para proteger y potencialmente aumentar el valor del ahorro.En este contexto, las cifras oficiales muestran que el uso extendido del ahorro informal convive con un entorno de inflación persistente y con esquemas que no ofrecen respaldo institucional lo que permite dimensionar el impacto que tiene mantener recursos fuera del sistema financiero regulado, tanto en términos de valor real del dinero como de exposición a riesgos patrimoniales, en un país donde una parte significativa de la población continúa utilizando estos mecanismos como principal forma de resguardo de sus recursos.