Medios y democracia II: Trump malicioso vs Washington Post descuidado: ¿Y ahora?

La idea central de esta serie titulada “medios y democracia” es que la democratización de la información plantea riesgos a la democracia [sic], y como ejemplo, en el primer artículo documentamos la alerta de la fundación Nobel, al entregar su premio de la Paz 2025 el pasado mes de diciembre, de que la propaganda y la desinformación son dos armas favoritas de los líderes autoritarios, y que su maestría es tal que en tiempos como nuestra era del Internet es fácil terminar siendo propagandistas inconscientes de ellos si no somos cuidadosos al momento de difundir información en redes sociales. En el corazón de este riesgo se encuentra una hipersensibilidad emocional a ciertos temas que no sólo puede eclipsar la razón, la objetividad incluida, sino que además es común.
El peligro anterior fue explicado magistralmente para temas históricos en 1931 por el poeta francés Paul Valéry: “la historia [mala] es el producto más peligroso que la química del cerebro ha elaborado. Hace soñar, embriaga a los pueblos, engendra recuerdos falsos, exagera reflejos, mantiene intactas llagas, atormenta en el reposo, lleva a delirios de grandeza y persecución, y vuelve a las naciones amargas. La historia justifica lo que sea porque tiene ejemplos de todo”. No sorpresivamente, continuó Valéry, la mala historia suele ser explotada por poderosos sin escrúpulos.
La fragilidad anterior es tan común que ni una institución tan sólida e importante para la democracia de EUA como son sus grandes diarios es inmune, y en el artículo anterior terminamos con la promesa de ilustrarla con un ejemplo reciente del Washington Post.
En las vísperas del anuncio del Nobel de la Paz 2025, el presidente de EUA expresó públicamente su deseo de recibirlo. El ganador terminó siendo María Corina Machado, una opositora del régimen de Nicolás Maduro de Venezuela. Resulta que la fundación Nobel puede dar a sus premiados copias de bronce de la medalla, que es de oro, con la idea de que compartan simbólicamente el premio, y el 15 de enero Machado regaló a Trump una medalla (desconocemos si fue la original o una copia).
El mensaje de Machado fue el siguiente: “Al Presidente Donald J. Trump en agradecimiento por su extraordinario liderazgo en la promoción de la paz mediante la fortaleza, en el avance de la diplomacia, y en la defensa de la libertad y la prosperidad. La medalla del Premio Nobel de la Paz 2025 otorgado a María Corina Machado se entrega como un símbolo personal de gratitud a nombre del pueblo venezolano como reconocimiento de la decisión basada en principios del Presidente Trump de asegurar una Venezuela libre. El pueblo venezolano nunca olvidará el valor de EUA y su Presidente Donald J. Trump. María Corina Machado, Washington, DC, 15 de enero de 2026”.
¿Cómo lo reportó el Washington Post? En Facebook, con una liga al artículo “No, un Premio Nobel no puede ser transferido”. El resumen decía “La líder opositora María Corina Machado regaló su Premio Nobel al Presidente Trump. La posición del Comité Noruego del Nobel es clara: una vez que un Premio Nobel es anunciado, no puede ser revocado, compartido, o transferido”.
Estrictamente hablando, la nota del Washington Post no miente, pero fácilmente induce a pensar erróneamente, especialmente tomando en cuenta lo difícil que es atrapar los ojos de los usuarios de redes sociales por más de un instante, que, desafiando a la fundación Nobel, se trató de transferir un Nobel.
Por cualquier cantidad de factores, malos y buenos, las relaciones entre Trump y los medios no están pasando por un buen momento, y no sabemos si Trump confundió intencionalmente al Washington Post, o si se trató de un ataque consciente del cuarto poder contra el Presidente. Lo cierto es que la fundación Nobel, que tradicionalmente busca mantener un perfil bajo fuera de las semanas en que anuncia y entrega sus premios, al día siguiente levantó la voz: “El Premio Nobel y el Ganador Son Inseparables. La medalla y el diploma son símbolos físicos que confirman que un individuo u organización ha sido galardonada con el Premio Nobel de la Paz. El premio---el honor y el reconocimiento---permanece ligado inseparablemente a la persona u organización designada como ganadora por el Comité Noruego del Nobel”. Como ellos mismos habían alertado el pasado mes de diciembre, la difusión de información es un asunto delicado.
Habiendo argumentado que hasta expertos en comunicación como el Washington Post pueden terminar difundiendo información sin cuidado, pasaremos a los riesgos de la democratización de la información para la democracia… pero en nuestro próximo artículo, porque nuestra dotación semanal de 800 palabras se ha agotado.
Posdata: en física es famoso el aforismo de que la realidad no sólo puede ser más extraña que lo que pensamos, sino también que lo que podemos pensar: el 19 de enero Trump ligó explícitamente sus amenazas contra Groenlandia a haber sido desairado con el Nobel.

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