Esta terapia experimental actúa antes de que la señal dolorosa se manifieste. Su objetivo es prevenir la aparición de las molestias, reduciendo la dependencia de los analgésicos.
El mecanismo es comparable al de un señuelo celular. Las neuronas derivadas de células madre absorben factores inflamatorios antes de que estos sean captados por las neuronas originales, evitando así que la señal alcance el cerebro y se traduzca en dolor consciente. Implicaciones frente al uso de opioides Además del alivio del dolor, los investigadores observaron un efecto adicional relevante: una mejora en la regeneración del cartílago y del hueso. Chuan-Ju Liu, profesor de ortopedia en la Universidad de Yale, explicó al medio Live Science que “la posibilidad de que la terapia pueda aliviar el dolor y frenar la degeneración del cartílago resulta especialmente atractiva para la osteoartritis”. Actualmente, el dolor crónico suele tratarse con analgésicos y opioides, fármacos eficaces pero asociados a efectos secundarios y riesgo de dependencia. Aunque SN101 se encuentra en fase preclínica y requiere más estudios de seguridad, su enfoque abre una vía prometedora para reducir la dependencia de estos medicamentos en el futuro.Scientists are developing a "sponge" that can soak up pain signals in the body before they reach the brain, potentially offering an alternative to painkillers. https://t.co/3535H2ejZ2
— Live Science (@LiveScience) January 22, 2026