La elección ya empezó… y Movimiento Ciudadano puede ser la sorpresa

Ahí la llevamos

En Aguascalientes todavía no hay campañas oficiales, pero todxs ya están en modo elección. Se nota en la calle, en los eventos, en las fotos “casuales”, en los discursos que ya no suenan a gobierno sino a futuro. Falta tiempo en el calendario, pero la elección ya empezó en la cabeza de la gente.   PAN, Morena y Movimiento Ciudadano ya se están acomodando. No con plataformas claras todavía, sino con presencia, con narrativa, con posicionamiento. Hoy la política no arranca con propuestas: arranca con percepción.   El PAN juega a la continuidad. A decir que Aguascalientes es estable, ordenado, funcional. Y hay algo de verdad en eso. Aquí no estamos en el caos de otros estados. Pero ese mismo orden puede convertirse en su mayor riesgo: conformarse. La estabilidad no alcanza cuando hay temas que no se están resolviendo del todo: agua, crecimiento urbano, oportunidades para jóvenes, participación ciudadana real.   Morena juega a la marca nacional. A la fuerza del proyecto federal, a la narrativa de transformación. Pero en Aguascalientes esa lógica no termina de cuajar. Aquí la gente es más fría, más crítica, menos ideológica. Quiere soluciones locales, no discursos replicados.   Y ahí es donde Movimiento Ciudadano empieza a verse distinto.   MC no carga con el desgaste del poder local ni con el ruido polarizante de la política nacional. Tiene algo que hoy vale mucho: espacio para construir. No viene etiquetado como continuidad ni como imposición. Viene, al menos hasta ahora, como una opción que puede dialogar con el hartazgo sin gritarlo.   Movimiento Ciudadano tiene una oportunidad real en Aguascalientes, pero no por ser “lo nuevo”, sino por algo más importante: porque todavía puede decidir qué quiere ser. Puede hablarle a jóvenes que no se sienten representados. Puede poner sobre la mesa temas que otros evitan. Puede entrarle al fondo y no solo a la forma.   Eso sí: la oportunidad viene con responsabilidad. Porque si MC se queda solo en lo cool, en el color, en el slogan, se va a diluir. Pero si logra articular una agenda clara —agua, planeación urbana, seguridad cotidiana, futuro para la generación joven— puede convertirse en una alternativa seria.   Aquí viene el contraste que define esta elección. Estamos más atentos a quién va a ser candidatx que a qué va a proponer. Nos clavamos más en la encuesta que en el problema. Seguimos viendo la política como carrera de nombres y no como disputa de ideas.   Y también hay que decirlo: la ciudadanía tiene parte de la responsabilidad. Queremos algo distinto, pero muchas veces participamos igual. Exigimos políticos nuevos, pero seguimos votando con inercias viejas.   Aguascalientes tiene hoy una oportunidad interesante: romper el guion predecible. PAN tiene que demostrar que puede corregir lo que no está funcionando. Morena tiene que demostrar que puede aterrizar su proyecto aquí, no en abstracto. Y Movimiento Ciudadano tiene que demostrar que no solo quiere competir, sino gobernar con sentido.   La elección no se va a definir solo entre partidos. Se va a definir entre seguir igual o animarse a pensar distinto.   La campaña todavía no empieza oficialmente, pero el posicionamiento sí. Y quien entienda eso desde ahora, va a llegar con ventaja.   En Aguascalientes, la elección ya empezó. La pregunta no es quién va arriba hoy. La pregunta es quién está construyendo algo que valga la pena.   Y mientras todxs se acomodan, ahí la llevamos… viendo si esta vez apostamos por lo seguro o por lo posible.  
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