Desde el Lunar Azul
“…que no puedes engañarme”, diría la leona dormida de la D’Alessio. Y es que la similitud entre el gobierno panucho local y la tan vapuleada 4T ya dejó de ser metáfora, es mimetismo puro. Uno critica lo que el otro ejecuta con distinta tipografía. A estas alturas, la pregunta no es quién gobierna mejor, sino para qué seguimos pagando partidos políticos si todos terminan usando el mismo manual.
Y justo ahora que la presidenta Sheinbaum nos explica, con paciencia franciscana, que la democracia mexicana sale carísima y que hay que abaratarla por nuestro bien, el déjà vu se vuelve completo. Generosidad republicana digna de Nobel, de esos que luego Trump quiere decomisar.
Pero volvamos a casa. ¿No son idénticos la 4T y los Tere Boys? Ambos creen tener la razón histórica, ambos no toleran la crítica y ambos convierten al disidente en traidor. La diferencia es estética, unos madrugan con mañaneras; los otros posan para la foto donde solo se puede pronunciar el nombre de la jefa. No hay reparto de reflectores, no vaya a ser que alguien más crezca.
El primazo
Antier tocó pasarela en el Centro de Convenciones con motivo del informe del diputado primo de la gober. Hay que reconocerlo, a diferencia de varios que ni el saludo regresan, el muchacho invitó directamente a la raza. Aunque “haiga sido” por el juats, el gesto se agradece. Lo cortés no quita lo valiente… ni lo consanguíneo.
Como en todo evento de esta naturaleza, los acarreados, perdón, invitados, llegaron tarde, el acto arrancó flojo y terminó compuesto. Eso sí, el informe fue lo de menos; lo importante era verse, saludarse y salir en la foto. El único damnificado real fue el de los hot dogs, que tuvo que regalar la mercancía para calmar el hambre democrática.
Gobernar cansa, culpar descansa
Por otro lado ayer, para no perder la costumbre, el inedito secretario de Gobierno, dueño de la tierra de las brujas, volvió a llorar. Ahora resulta que los medios somos los conspiradores profesionales, los causantes del desgarriate de gobernanza que arrastra esta administración. Que los morenos nos pagan para atacarlos… no hombre. Si los guindas fueran así de generosos, este estado ya tendría tren maya.
Así que, mi secre, menos berrinche y más chamba. No se le vaya a calentar el tema de Next y luego resulte que es por culpa de los “comentocratas” y no por los que hicieron el “bisne”. Y mire que el asunto apenas va corriendo a primera base.
La roca
Y cerramos con el tema que la comentocracia local prefiere esquivar, no vaya a ser que la beca se acabe. El asunto Next Energy y la supuesta detención del “sultán” de Monterrey no es chisme, es dinamita de combustión lenta. De esa que no hace ruido hoy, pero mañana tumba aspiraciones.
Porque no es solo un empresario en problemas, sino una red de contratos, silencios y padrinazgos políticos. Ahí aparece, con nombre y apellido, Jovita Morín, accionista del consorcio y, hasta hoy, contralora en Monterrey. La vigilante del gasto sentada en la mesa del proveedor. Manual básico de conflicto de interés, versión norteña.
En Nuevo León el golpe pega directo a la narrativa de eficiencia que vende Adrián de la Garza rumbo a la gubernatura. Monterrey es su vitrina, y cuando la vitrina se cuartea, el discurso se desmorona. No ayuda que los contratos prometieran ciudades iluminadas y entregaran recibos más caros y prediales inflados. Modernidad a crédito… del contribuyente.
Pero el temblor no se queda allá. En Aguascalientes el eco es incómodo, porque el mismo modelo aterrizó con entusiasmo. Y cuando se habla de continuidad y herencia política, los expedientes pesan. Leo aspira, la jefa administra el tiempo y el poder, pero Next es ese regalo incómodo que nadie quiere abrir frente a la prensa. Porque las herencias no solo incluyen cargos, tambien incluyen contratos.
Y detrás de todo, como hilo conductor, aparece Marko Cortés. El gran promotor nacional de estos negocios milagro, el que convirtió las luminarias en peaje político, si querías candidatura, había que entrarle. Así se sembró el modelo en municipios y estados, vendiéndolo como innovación cuando en realidad era caja registradora.El huachicol azul.
Nada más porque los morenos son flojos. Si rascaran tantito, el cableado de este negocio millonario llegaría más lejos de lo que muchos quisieran.
Aquí dejo la roca.
Empújela usted.
Yo vuelvo. Como siempre.