La campaña fue lanzada por Human Artistry, una coalición global que agrupa a más de 180 organizaciones de todo el mundo
Scarlett Johansson, Cate Blanchett, R. E. M., Cyndi Lauper, The Roots, Joseph Gordon-Levitt, Fran Drescher y Kristen Bell, entre más de 700 artistas, creadores y figuras de la industria artística y cultural, se han unido a la nueva campaña "Robar No Es Innovación", una iniciativa que pretende frenar la explotación de obras protegidas por derechos de autor para entrenar plataformas de Inteligencia Artificial (IA) en Estados Unidos.
Entre los firmantes destacan esos nombres y los de Chaka Khan, Questlove, Jennifer Hudson, Common, MGMT, Jason Isbell, Black Thought, Jill Scott, Jimmy Jam, Bonnie Raitt, OK Go, Ryan Tedder y OneRepublic, por citar algunos destacados músicos y compositores de la larga lista de artistas que denuncian lo que consideran una recolección masiva e ilegal de contenido creativo por parte de grandes empresas tecnológicas.
La campaña fue lanzada ayer por Human Artistry, una coalición global que agrupa a más de 180 organizaciones de todo el mundo y que promueve el desarrollo de una IA responsable, ética y respetuosa de los derechos de los creadores.
En su comunicado, la organización acusa a las firmas tecnológicas de utilizar obras protegidas sin consentimiento ni compensación para alimentar sistemas de GenAI.
Los impulsores del movimiento advierten que una IA sin regulación representa una amenaza directa para la economía creativa estadounidense, la cual "sostiene millones de empleos, impulsa el crecimiento económico y proyecta poder cultural a nivel global".
Además, señalan que el uso indiscriminado de estas tecnologías incentiva la desinformación, las falsificaciones profundas (deepfakes) y una saturación de contenidos de baja calidad, a la que califican como "basura de IA".
"Artistas, escritores y creadores de todo tipo se unen con un mensaje simple: robar nuestro trabajo no es innovación. No es progreso. Es robo, simple y llanamente", se lee en el comunicado, obtenido por Rolling Stone.
El pronunciamiento también subraya que existen alternativas viables y éticas, como los acuerdos de licencia y las colaboraciones, modelos que algunas empresas de IA ya han comenzado a adoptar.
"Es posible tenerlo todo: una IA avanzada y en rápido desarrollo, y al mismo tiempo garantizar el respeto a los derechos de los creadores", sostiene la declaratoria.