Yorgos Lanthimos, Florian Zeller y Juliette Binoche figuran entre los más de 800 profesionales del cine de todo el mundo que firmaron una declaración conjunta para condenar al gobierno de la República Islámica de Irán por asesinar, torturar y reprimir violentamente a su propia población.
El pronunciamiento, reúne a una amplia red de cineastas, actores, productores y artistas visuales, incluidos destacados creadores iraníes en el exilio como Zar Amir Ebrahimi, Golshifteh Farahani, Sepideh Farsi y Shirin Neshat, así como figuras internacionales como Marion Cotillard, Camille Cottin, Judith Godrèche, Ariane Labed, y directores como Tarek Saleh, Nadav Lapid, Claire Simon y Dominik Moll, entre muchos otros.
"Nosotros, los abajo firmantes, con ira, dolor y un profundo sentido de responsabilidad moral, condenamos en los términos más enérgicos posibles los crímenes organizados cometidos por la República Islámica de Irán contra civiles que protestaban", señala el documento obtenido por Variety.
La declaración surge tras una represión masiva para sofocar protestas que se extendieron por las 31 provincias del país desde finales de diciembre.
De acuerdo con Amnistía Internacional, al menos 28 manifestantes y transeúntes murieron entre el 31 de diciembre y el 3 de enero, aunque la cifra real podría ser mucho mayor debido al apagón casi total de internet impuesto desde el 8 de enero, que ha dificultado la verificación independiente de los hechos.
El comunicado afirma que, según informes fidedignos y fuentes independientes, más de tres mil personas, entre ellas mujeres, adolescentes y niños, habrían sido asesinadas. También se denuncian arrestos masivos, tortura, desapariciones forzadas y un bloqueo deliberado de la información para ocultar la magnitud de la violencia estatal.
El cineasta Jafar Panahi advirtió además sobre una creciente campaña de intimidación contra artistas y creadores dentro del país, tras el asesinato del cineasta Javad Ganji, de 39 años, ocurrido el 9 de enero durante protestas en Teherán.
Panahi denunció que fuerzas afines al régimen instalaron una pancarta falsa en la casa de la familia de Ganji para presentarlo como simpatizante del gobierno.
"El régimen intenta borrar la masacre de manifestantes intimidando a los artistas, inventando narrativas de lealtad y enterrando la verdad bajo la represión judicial", escribió Panahi, quien también alertó que varios directores ya han sido interrogados por firmar declaraciones públicas contra la violencia estatal.
La Asociación de Cineastas Independientes de Irán (IIFMA) respaldó estas denuncias en un comunicado separado, afirmando que el gobierno intensifica sus ataques contra la comunidad artística para silenciar cualquier forma de disidencia.
El pronunciamiento internacional subraya el papel histórico del cine iraní como vehículo de resistencia política y llama a festivales, instituciones culturales y organismos internacionales a reconsiderar sus vínculos con las autoridades iraníes y a apoyar abiertamente la lucha del pueblo por la libertad y los derechos humanos.
"No guardemos silencio. No olvidemos. Documentemos la verdad. Mujer, Vida, Libertad", concluyeron.