Transeúnte
No hay otra noticia que la captura de Nicolás Maduro, con asombro el silencio de la noche se vio interrumpido por una noticia: Estados Unidos había capturado a Maduro. Para sorpresa del mundo entero contemplamos las imágenes del cielo venezolano en el que los estadounidenses se hacían presentes.
La noticia ha sido tomada por muchos con alegría, por otros con temor, mientras que otros tanto con enojo. No pretendo fijar en esta columna un posicionamiento acerca de lo ocurrido. Lo que sí es que todo lo que tenga que ver con el correcto progreso de los pueblos, la paz y la justicia siempre será la mejor opción de todas.
Hablar de Venezuela en Aguascalientes tiene sentido, no sólo por el interés mediático de la noticia, sino porque según el INEGI en nuestro estado viven cerca de 1000 venezolanos, principalmente personas jóvenes que han salido huyendo de su país como respuesta a las políticas públicas implementadas por el gobierno de Chávez y Maduro. Las políticas de Maduro le han dado a Venezuela cerca de 20 millones personas viviendo en pobreza extrema. No es de asombrar esta cantidad de pobres pues el salario mínimo es insuficiente para surtir la canasta básica, sólo con este dato alcanzamos a darnos cuenta de una hiper inflación que aquella nación sufre.
Estos simples datos ayudan a comprender el éxodo que miles de familias han tenido que realizar. Muchos de ellos no han visto morir a sus padres, ni han estado presentes en acontecimientos relevantes para su familia. Han abandonado su país llevando su maleta llena de recuerdos y deseos por un mejor nivel de vida.
La derrota de Maduro ha ocasionado distintas manifestaciones de alegría y de repudio a la acción de Trump, nuestra misma Plaza ha sido testigo de esto, la alegría desbordada por los venezolanos y la oposición de parte de algunas personas de nuestra misma ciudad. Al contemplar estos escenarios brota la pregunta: ¿qué actitud nos toca asumir frente a la situación que se vive?
Estoy convencido que lo más importante que podemos hacer es orar a Dios por esta situación crítica que se vive. Tal vez muchos no conozcan venezolanos que residan en Aguascalientes, otros más sí que conocemos. Animémonos a acompañarlos como Iglesia en la situación que ellos presentan. Alguna vez escuché que el peligro más grande que enfrentaban los migrantes que deseaban llegar a Estados Unidos era cruzar México. ¿Cómo tratamos los mexicanos a los migrantes? No olvidemos que más que representantes de alguna nación todos somos seres humanos. Que nuestro principal apoyo sea el de la afabilidad, comprensión y escucha frente a la situación que se vive, que sin deseo de ser pesimista estoy seguro que también nos salpicará a México de alguna u otra manera.
Que el María Reina de la Paz, interceda por Venezuela y por el mundo entero.