El actor y director Timothy Busfield se pronunció formalmente contra los cargos de abuso sexual infantil que enfrenta en Nuevo México, así como contra los intentos de la fiscalía por mantenerlo encarcelado sin derecho a fianza mientras avanza el proceso judicial.
En un documento recientemente ante el tribunal, la defensa del histrión sostienen que el Estado carece de pruebas sólidas para justificar su detención preventiva.
"El intento del Estado de transformar la entrega responsable en una conducta agravante solo subraya la ausencia de evidencia genuina de peligrosidad", señala el escrito, cuyo objetivo es frenar los esfuerzos de la fiscalía para mantener a Busfield tras las rejas hasta el juicio.
La defensa, encabezada por los abogados Amber Fayerberg y Christopher Dodd, argumenta que la narrativa de la acusación "se ha desmoronado bajo un escrutinio independiente" y acusa a la fiscalía de basarse en declaraciones de testigos con antecedentes documentados de fraude y explotación financiera.
De acuerdo con el documento obtenido por Deadline, dichas versiones han sido contradichas tanto por una investigación independiente realizada por el estudio involucrado como por evaluaciones objetivas de riesgo.
"El Estado no ofrece pruebas fiables, solo acusaciones", subraya la moción, que insiste en que la Constitución no permite privar de la libertad a una persona sin evidencia clara y convincente de peligrosidad.
Los abogados aseguran que Busfield superó evaluaciones como el polígrafo y el análisis ABEL, además de contar con un amplio respaldo comunitario y profesional.
Timothy Busfield, de 68 años, enfrenta dos cargos de contacto sexual criminal con un menor y abuso infantil, delitos graves que podrían derivar en hasta 10 años de prisión estatal si es declarado culpable.
Las acusaciones se relacionan con una presunta conducta indebida hacia dos hermanos nacidos en 2014, quienes participaron como actores infantiles en episodios de la serie The Cleaning Lady, filmada en Albuquerque y dirigida por el propio Busfield.
Tras emitirse una orden de arresto en su contra, el actor viajó a Albuquerque y se entregó voluntariamente a las autoridades el 13 de enero. Fue detenido y trasladado al Centro de Detención Metropolitano del Condado de Bernalillo, donde permanece sin derecho a fianza.
Un día después compareció brevemente ante la jueza Felicia Blea-Rivera de forma remota. Ese mismo 14 de enero, se dio a conocer que fue despedido de su agencia de representación de larga data, Innovative Artists.
La presentación judicial incluye además cartas de apoyo de personas cercanas al actor, entre ellas su esposa, la actriz Melissa Gilbert, así como colegas como Edward Zwick y Ken Olin, quienes destacan su carácter y rechazan las acusaciones.
"Lo conozco desde hace muchos años y siempre ha sido un hombre que se preocupa por los demás. Sé en lo más profundo de mi corazón que jamás haría algo que dañara a un niño", escribió Olin en una de las cartas anexadas.
Asimismo, una evaluación clínica realizada el 15 de enero concluyó que Busfield no presenta factores de riesgo identificables y que probablemente cumpliría con cualquier condición de supervisión en caso de ser liberado.
Aunque el actor ha declarado públicamente su inocencia y ha insistido en que "no les hizo nada a esos niños", no se declaró culpable durante su comparecencia inicial.
Se espera que Busfield, su equipo legal y la oficina del fiscal del condado de Bernalillo, Sam Bergman, comparezcan en persona el próximo 20 de enero ante el Tribunal de Distrito para una audiencia clave sobre la moción de prisión preventiva.