El empleo formal creció 1.3 por ciento en 2025, debido a la incorporación de trabajadores de plataformas, pero al descontar su efecto se tiene un bajo aumento que es de sólo 0.3 por ciento, advirtió BBVA en su Reporte de Empleo.
Dicho aumento es revelado según cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), lo que en términos netos equivale a la incorporación de 213 mil trabajadores afiliados.
No obstante, este resultado no refleja de manera directa la dinámica real de creación de nuevos empleos formales, ya que incluye la incorporación de trabajadores de plataformas digitales que superaron el umbral de ingreso neto mensual, advirtió el banco en su reporte firmado por David Cervantes.
Si bien este proceso es positivo en términos de acceso a la seguridad social, no implicó la creación de nuevas plazas, sino la formalización de puestos de trabajo previamente existentes.
En este contexto, la dinámica subyacente de creación de empleo formal resulta considerablemente más débil.
Al cierre de 2025 se registró la incorporación de 206 mil trabajadores de plataformas digitales (TPD); al descontar su efecto, el crecimiento anual del empleo se reduce a apenas 0.3 por ciento, lo que equivale en términos netos a la generación de solo 72 mil nuevos puestos de trabajo.
"Este desempeño se ubica como el más bajo desde 2010, excluyendo 2020, año afectado por la pandemia, y confirma el bajo dinamismo de la economía mexicana, asociado en gran medida a la persistente debilidad de la inversión y al deterioro de la confianza empresarial", se detalló.
Así que este débil desempeño del empleo formal está estrechamente vinculado al bajo dinamismo de la economía mexicana, particularmente a la persistente caída en los niveles de inversión.
De acuerdo con el dato más reciente disponible, correspondiente a octubre, la Formación Bruta de Capital Fijo continúa registrando una contracción anual de 5.8 por ciento en términos reales, confirmando la falta de impulso de la inversión productiva.
Al interior de este indicador destaca la marcada debilidad del componente de maquinaria y equipo, que presenta una caída anual de 10.3 por ciento, reflejando la cautela del sector privado frente a un entorno de elevada incertidumbre.
Asimismo, la debilidad del empleo formal en 2025 se explica, en buena medida, por la destrucción de puestos de trabajo en sectores clave de la economía.
El sector agropecuario atraviesa una de sus mayores crisis en términos de empleo, acumulando 28 meses consecutivos con tasas anuales negativas y cerrando el año con una contracción de 3.9 por ciento, esto refleja un deterioro prolongado y de carácter estructural, se advirtió en el análisis.
Mientras que la manufactura, principal motor del empleo formal en México, registró un desempeño negativo.
Si bien al cierre del año mostró un comportamiento prácticamente estancado en términos mensuales, a lo largo de 2025 acumuló tasas anuales negativas de manera continua, cerrando el año con una destrucción de empleo de 2.1 por ciento.
"Este resultado confirma un año perdido en materia de creación de empleo para el sector", se afirmó.
En diciembre, el sector de la construcción registró una caída mensual de 0.57 por ciento en cifras desestacionalizadas y acumuló 16 meses consecutivos con tasas anuales negativas, cerrando el año con una contracción anual de 2.3 por ciento.
El sector servicios, segundo en importancia en términos de generación de empleo, mostró resiliencia a lo largo del año; sin embargo, también comenzó a reflejar señales de debilitamiento. Aunque cerró diciembre con un crecimiento mensual de 0.49 por ciento con cifras desestacionalizadas, en términos anuales el avance fue de apenas 1.6 por ciento.
A nivel estatal, el desempeño del empleo formal fue mayoritariamente negativo en 2025, con más de la mitad de las entidades federativas registrando pérdidas de empleo.
En este contexto, el impulso que en años previos aportaron las obras de infraestructura promovidas durante el sexenio anterior se ha diluido, sin lograr sostener una dinámica favorable de creación de empleo a nivel regional.
En tanto, el salario real de los trabajadores afiliados al IMSS se mantiene por encima de su promedio de los últimos 12 años; sin embargo, al cierre de 2025 registró un crecimiento anual de 3.1 por ciento, confirmando una desaceleración gradual que se ha venido observando desde 2019.
"Hacia adelante, si bien se anticipa una mejora gradual en el crecimiento del empleo formal respecto a 2025, ésta seguiría siendo insuficiente para retomar un dinamismo comparable al observado durante los primeros años posteriores a la pandemia", se pronosticó.