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La Única Opción, la apuesta surcoreana al Óscar que critica el capitalismo

El desempleo es una historia de terror, grita el aclamado cineasta Park Chan-wook en su más reciente filme, La Única Opción (No Other Choice). En el mundo laboral no hay imprescindibles, todos son descartables, y la lucha por la supervivencia profesional crea depredadores.

"Creo que podemos considerar esta película una fábula sobre el fracaso del capitalismo", dice en entrevista el surcoreano (Oldboy, Señora Venganza), aclamado por sus tramas retorcidas e hiperestilizadas y profundas tragedias morales.

Postulación de su país al Óscar a la Mejor Película Internacional, el filme de Mubi, narrado como thriller de humor negro, se estrenará en cines mexicanos el 15 de enero. Su foco, un tipo ordinario: Yoo Man-su (Lee Byung-hun).

Padre de familia, es despedido tras 25 años en una empresa papelera, donde era gerente. Los nuevos dueños buscan modernizar. Hay que aumentar la productividad y disminuir los gastos.

Contrario a lo que avizoraba Man-su, la crisis no es pasajera. Se siente asfixiado. Su mujer consigue un empleo de medio tiempo. La casa familiar sale a la venta. Y su muy buen currículum no basta: no es el elegido.

Pero, ¿qué pasaría si sus competidores del mercado laboral no existieran? Desesperado, con su masculinidad castrada por ser incapaz de proveer, Man-su se convertirá en asesino.

"Este hombre no ve su trabajo sólo como herramienta para ganarse la vida, sino como lo más importante de su existencia. Al retratar el incidente de perder su empleo, quiero ofrecer una mirada detallada al respecto.

"La manera en que Man-su responde a su desempleo claro que está equivocada, es muy tonta, pero considerando las opciones, las circunstancias que tenía... ¿podemos señalarlo?", reflexiona.

Park no ve a sus personajes como héroes o villanos. Más bien, como todo lo que está en medio.

 

VIOLENCIA ABSTRACTA

La Única Opción está basada en la novela "The Ax", de Donald E. Westlake, llevada al cine en 2005 como Le Couperet por el franco-griego Costa-Gavras. Adaptarla era un proyecto largamente acariciado por Park.

Conocido por sus historias, que retratan explícitamente violencia, aquí entrega un óleo sobre una violencia abstracta y, quizás, la peor: la del sistema.

El filme está emparentado con Sr. Venganza, su cinta de 2002. En ella, el asiático también se sumergió en temas sobre la amoralidad y la desesperación de un hombre que se queda sin empleo.

Le es cercano el tema. Multipremiado en Cannes, considerado uno de los más influyentes cineastas del planeta, sabe que los artistas no son ajenos a las negativas, al desdén corporativo.

En una crucial escena del filme, Man-su acude a una entrevista laboral para una vacante. No impone respeto. Parece un muñeco humillado. Por si faltaba algo: un rayo de sol entra por la ventana y lo ciega.

"Las entrevistas están inspiradas en mi propia experiencia al intentar 'pitchear' mis guiones a ejecutivos y productores, o cuando un estudio tenía un guion y yo debía venderme como el mejor director para llevarlo a la realidad.

"Eso ocurrió varias veces", reconoce. "Recuerdo haber sentido muchas emociones en esos encuentros. El vigor de querer que me eligieran, o la frustración cuando nada marchaba bien, e incluso alguna entrevista en la que me sentí insultado".

Sátira mordaz, la cinta también se regodea con los currículos, esos papeles que reducen la valía de alguien a unas pocas líneas. Man-su, a pesar de tener aptitudes, se obsesiona con ellos.

Park, uno de los responsables de la globalización del cine sudcoreano, reconoce que también, a veces, reflexiona en su experiencia laboral. Y sí: también vacila. En su caso, piensa que filmes que ha realizado podrían ser mejores.

"Mi filmografía no es sólo mía, consiste en una colaboración con otra gente, distintos elencos, crews, productores. Al pensar en mis películas, pienso en los encuentros con todas estas personas... y si me arrepiento de algo es, tal vez, de no haber sabido sacar lo mejor de ellas.

"En lo personal, ver lo que he hecho es disfrutable y hay una sensación de satisfacción, pero también de responsabilidad y, quizás, la necesidad de disculparme con el pasado".

 

SÍ TIENE PLAN B

En La Única Opción, Man-su es obstinado: si no está en el negocio del papel, prefiere no vivir. Tal cerrazón es algo que no comparte Park Chan-wook. Si no pudiera volver a hacer películas, tiene plan B.

"En la universidad tenía el sueño de convertirme en un académico de la historia del arte, y ahora hago muchas cosas como fotógrafo, así que si no trabajara haciendo cine, me dedicaría a eso".

 

3 nominaciones a los Globos de Oro

-Mejor Película Musical o Comedia

-Mejor Actor en Película Musical o Comedia (Lee Byung-hun)

-Mejor Película en Lengua No Inglesa

 

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