El cineasta Paul Haggis, ganador del Óscar por Crash, alcanzó un acuerdo legal con Haleigh Breest, la expublicista de cine que en 2022 obtuvo un veredicto por violación en su contra por un monto inicial de 10 millones de dólares.
De acuerdo con documentos judiciales obtenidos por Variety, el director pagará poco menos de 2 millones de dólares, como parte de un arreglo que, según el texto, resuelve "amistosamente todas las disputas entre las partes".
El acuerdo pone fin a un prolongado litigio que se arrastró durante años y que surgió en pleno auge del movimiento #MeToo.
Breest acusó a Haggis de haberla violado y forzado a practicarle sexo oral tras un estreno celebrado en enero de 2013 en Nueva York.
En el juicio civil, un jurado le dio la razón y le otorgó una compensación de 10 millones de dólares, a la que posteriormente se sumaron 2.8 millones por honorarios legales, además de intereses acumulados.
La demanda fue interpuesta en diciembre de 2017, luego de que Breest asegurara sentirse indignada al ver a Haggis pronunciarse públicamente contra Harvey Weinstein, quien semanas antes había sido señalado como agresor sexual en serie.
Durante el juicio, Breest testificó que accedió de mala gana a acudir al departamento del director en Manhattan, pero afirmó que rechazó de manera reiterada cualquier insinuación sexual.
"Le digo 'no'. Le digo 'para'. Lo repito una y otra vez", declaró ante el jurado, describiendo el episodio como aterrador. En ese momento, ella tenía 26 años, mientras que Haggis tenía 59.
El director siempre negó las acusaciones y sostuvo que era víctima de extorsión. Incluso argumentó que el caso formaba parte de un complot en su contra por haber criticado públicamente a la Iglesia de la Cienciología, organización de la que fue miembro destacado, aunque no se presentaron pruebas que respaldaran esa afirmación.
Tras perder el juicio, Haggis anunció que apelaría y aseguró haber agotado todos sus recursos económicos en su defensa. Sin embargo, las apelaciones fueron retiradas en 2024, mientras los abogados de Breest intentaban ejecutar la sentencia.
Hasta marzo de ese año, solo habían logrado recuperar 61 mil dólares, lo que abrió la puerta a un acuerdo definitivo.