Behavioral Economics
En estos días todo mundo está hablando de Venezuela, y no pudimos resistir la tentación de subirnos a la tendencia. Esta es una columna de BehavioralEconomics, y un tema importante esEconomía de la Información, propaganda incluida. Como bien explicó la Fundación Nobelel pasado 10 de diciembre cuando entregó su Premio de la Paz 2025 a la activista venezolana María Corina Machado,desinformación y propaganda son dosarmas esenciales de los líderes autoritarios, y al difundir información, corremos el riesgo de difundir inconscientemente propaganda estratégica de algún dictador, especialmente si no somos críticos con nuestras fuentes. Por esto,esta vez decidimos dedicar totalmente este espacio aresumir el mensaje del Presidente del Comité Noruego del Nobel,JorgenWatneFrydnes.
Samantha Hernández, una adolescente de 16 años, fue secuestrada en noviembre de 2025 por fuerzas de seguridad del régimen de Nicolás Maduro. La sacaron de la casa de sus abuelos. No se sabe dónde está. ¿Estará con su papá, quien desapareció en enero de 2025 también sin dejar rastro? El delito de Samantha fue ser hermana de un soldado que se negó a seguir órdenes del régimen de cometer brutalidades contra la población, y por esta desobediencia, toda su familia debía ser castigada.
Alfredo Díaz, líder opositor y antiguo presidente municipal,fue sacado de un autobús también en noviembre de 2025 y arrojado a las profundidades de El Helicoide, la mayor cámara de tortura de Latinoamérica. Un preso político en una larga lista, a principios de diciembre se supo de su muerte.
Las historias anteriores no son únicas. Aún más, Samantha y Alfredo no eran extremistas. Eran venezolanos ordinarios que soñaban con libertad, democracia, y derechos, y por esto les arrebataron la vida.
Este es el régimen de Maduro. Venezuela es un estado brutal y autoritario sumido en una profunda crisis humanitaria y económica. Una cuarta parte de la población huyó del país. Quienes se quedaron,viven bajo un régimen que silencia, acosa, y ataca a la oposición.
Y Venezuela no está sola.Los regímenes autoritarios suelen apoyarse mutuamente.Aprenden unos de otros. Comparten tecnologías y sistemas de propaganda. Detrás de Maduro están Cuba, Rusia, Irán, China, y Hezbolá, proporcionando armas, sistemas de vigilancia, y ayuda económica. Juntos, los regímenes autoritarios son más robustos y más brutales.
Sin embargo, en medio de esta oscuridad hay venezolanos que se han negado a rendirse, que mantienen viva la llama de la esperanza, a pesar deenormes costos personales. Varios de ellos están hoy [10 de diciembre de 2025] aquí [en Oslo]con nosotros [Comité Noruego del Nobel]: Edmundo González, el Presidente electo de Venezuela; Carlos, poeta; Pedro, catedrático universitario; Ana Luisa, enfermera; María Corina, la ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025.
Con frecuencia los líderes activistastienen que elegir entre lo difícil y lo imposible. Desde una distancia segura, es fácil pedirles que actúen con una moralque sus adversarios jamás muestran, como dialogar. Pero esto no es realista. Es injusto y revela una ignorancia de la historia. Nelson Mandela, Carl von Ossietzky,AndréiSájarov, y Lech Walesa, otros ganadores del Nobel de la Paz, también conocieron los riesgos del diálogo: en los sistemas autoritarioscon frecuencia el diálogo es una trampa: gana tiempo y genera división para consolidar el control.
Desde el anuncio del Premio Nobel de la Paz 2025, se ha cuestionado: ¿La democracia realmente conduce a la paz? La evidencia es contundente, yno porque la democracia sea perfecta, sino porque sus propios mecanismos hacen que la guerra sea menos probable. Las democracias cuentan con mecanismos de seguridad: medios de comunicación libres, divisiones del poder, tribunales independientes, organizaciones de la sociedad civil, y elecciones que permiten cambiar de liderazgo sin recurrir a la violencia. Por esto las democracias rara vez van a la guerra internamente,a diferencia de lo que ocurre con los Estados autoritarios.
Hoy le honramos a usted, María Corina Machado. Y también rendimoshomenaje a quienes han sido detenidos y torturados, a quienes han desaparecido, y a quienes siguen manteniendo la esperanza. Sepan que el mundo no les da la espalda, y que la libertad se acerca. Venezuela volverá a ser un país pacífico y democrático. Amanecerá una nueva era.
PD: el mensaje completo puede encontrarse en la dirección https://www.nobelprize.org/prizes/peace/2025/1750878-ceremony-speech-spanish/