El ataque militar a Venezuela y la detención de Nicolás Maduro demuestran que México deberá afrontar a un Donald Trump intervencionista y que no respeta el derecho internacional, consideró Arlene Ramírez.
En entrevista, la especialista en relaciones internacionales señaló que la administración de la Presidenta Claudia Sheinbaum deberá ser cuidadosa en su relación con Estados Unidos para no provocar al republicano.
"México hoy necesita bordar fino en su política exterior, debemos dejar la política exterior de retórica y tener una política de confección propia para los Estados Unidos. México tiene que visualizar desde su política exterior que Estados Unidos es hoy un ente completamente diferente con el que negociamos, incluso apenas hace una semana.
"Esto que acaba de pasar en Venezuela nos demuestra el alcance del Presidente Trump y que el mensaje que se da es de nulidad hacia el derecho internacional, pues ya no nos ampara ni el T-MEC ni los organismos internacionales", indicó.
El Ejército de Estados Unidos, con un despliegue de decenas de aeronaves, bombardeó instalaciones militares venezolanas, detuvo a Maduro y a su esposa, los trasladó a Nueva York y los presentó ante una Corte de justicia, donde se les acusa de narcotráfico y terrorismo.
Ramírez, licenciada en Relaciones Internacionales por el Tecnológico de Monterrey, maestra en Diplomacia con especialidad en Terrorismo por la Universidad de Norwich y doctora en Relaciones Internacionales por la misma institución, indicó que habrá que tomar en serio todas las advertencias de Trump.
"Si me hubieras hecho esta pregunta antier o el la semana pasada, te hubiera dicho que México de alguna forma estaba tranquilo por el T-MEC, por el Mundial de futbol, porque estamos cooperando en materia de seguridad, pero hoy te diría que verdaderamente debe preocuparnos el no tener una política exterior que vaya a la par, digamos, a la altura de un actor que más que hegemónico es intervencionista", consideró.
El ataque militar y la detención de un Presidente en funciones, dijo, es un precedente peligroso, porque de ahora en adelante no sólo Estados Unidos, sino cualquier otra potencia, podría pasarse por alto las leyes y los acuerdos internacionales.
"El precedente que se sienta es que el derecho internacional ante este tipo de acciones queda totalmente a un lado, y podríamos pensar que, así como ahora fue Venezuela, en el futuro puede ser cualquier otro país", advirtió.
El que Maduro contara con una orden de detención internacional y haya una acusación formal ante una corte de Estados Unidos, aseveró, no justifica una agresión militar ni la vulneración a la soberanía de otro país.
"Por otro lado, si bien hoy se habla de la liberación de Venezuela, la realidad es que tenemos que decir también que hoy el régimen de Maduro sigue gobernando Venezuela", señaló.