Una guía esencial de cuatro siluetas que conjugan diseño, versatilidad y actitud para iniciar el año con un estilo urbano y polifacético.
Un diseño eterno que siempre, siempre nos va a dar un toque de modernidad atemporal y temperamento. Originalmente, éste era el calzado perfecto para running diario que se desgastaba después de muchos kilómetros y se compraba de nuevo. Hoy, este clásico favorito está de vuelta, combinando elementos familiares inspirados en el trote de los años 2000, una parte superior de malla tejida abierta, una entresuela segmentada y una silueta aerodinámica, con adornos como la malla bicolor y las superposiciones angulares, que le proporcionan una identidad única. Lo que más me gusta: esos acentos en plata que le dan un aspecto todavía más decidido.
NB 574
Un clásico que no cansa y que tiene un espíritu muy adaptable. Va perfecto con streetwear, se camuflan a la perfección con outfits casuales o semiformales. Una delicia. Como diseño híbrido para carretera y pista, construido sobre una horma más ancha que las estrechas siluetas de competición de la generación anterior, este tenis ofrece una combinación excepcionalmente versátil entre nuevo, diferente, sencillo, resistente, duradero y cómodo.
NB Numeric Tiago Lemos 1010
Con un look de geek o de geniesillo informático de los 90, no hay nada en este kick que no funcione con grandilocuencia para looks casuales, pero también muy propios del asfalto. Recordemos que éste fue el primer calzado de skating con el respaldo profesional de Tiago Lemos, inspirado en el mundo de las tablas de los 90, con un toque del estilo tradicional de New Balance.
NB 9060
De mis siluetas favoritas en el universo entero. La última creación de la serie 99X, cuna de algunos de los modelos más emblemáticos del archivo de New Balance. Este modelo se caracteriza por un estilo cuidado y por un diseño innovador que reinterpreta los conocidos detalles de los modelos clásicos de la familia, con una sensibilidad un tanto particular que bebe de la estética orgullosamente futurista y visiblemente tecnológica de los 2000. Lo que más amo: su juego tonal de negros y mezcla de grises, si es que no quieres que tus sneakers recaigan en un color absoluto.