El Departamento del Tesoro estadounidense impuso ayer sanciones a 10 personas y empresas de Irán y Venezuela por su presunta contribución al programa de comercio de drones y balística de Teherán, el cual, según la Administración Trump, amenaza a Estados Unidos y a sus aliados en Medio Oriente.
El Tesoro afirmó que sus medidas buscan respaldar la reimposición de sanciones de las Naciones Unidas contra Irán por su programa nuclear, lo que restringe aún más la influencia de la República Islámica.
"El Departamento del Tesoro exige responsabilidades a Irán y Venezuela por su agresiva e imprudente proliferación de armas letales en todo el mundo. Seguiremos actuando con rapidez para impedir que quienes facilitan el acceso del complejo militar-industrial iraní al sistema financiero estadounidense", expresó el subsecretario del Tesoro para Terrorismo e Inteligencia Financiera, John Hurley.
"El continuo suministro de armas convencionales por parte de Irán a Caracas constituye una amenaza para los intereses estadounidenses en nuestra región", agregó.
Al respecto, Hurley afirmó que los vehículos aéreos no tripulados y su programa balístico "amenazan a Estados Unidos y a personal aliado en Medio Oriente y desestabiliza el comercio en el Mar Rojo".
El Gobierno iraní ha insistido durante mucho tiempo que su programa nuclear tiene fines pacíficos.
Entre los sancionados se encuentra la venezolana Empresa Aeronáutica Nacional y su presidente, José Jesús Urdaneta. El Departamento del Tesoro aseguró que esa compañía compró vehículos no tripulados a Irán
"La continua provisión de armas convencionales de Irán a Caracas es una amenaza a los intereses de Estados Unidos en nuestra región", denunció en un comunicado Thomas Piggot, portavoz del Departamento de Estado.
El funcionario también acusó que la empresa de Urdaneta facilitó la venta de drones de combate "por valor de millones de dólares".
"Las organizaciones e individuos designados demuestran que Irán está activamente promoviendo sus vehículos aéreos no tripulados y continúa adquiriendo artículos relacionados con misiles, violando las restricciones de la ONU", añadió.
El Tesoro también incluyó a dos empresas y tres personas con sede en Irán vinculadas con Rayan Fan Kav Andish Co., un holding designado por Washington para un grupo de compañías dedicadas a sistemas de alta tecnología.
Entre los sancionados se encuentran Fanavari Electro Moj Mobin Company, con sede en Irán, así como Bahram Rezaei, quien funge como director de Fanavari.
En febrero, el Mandatario estadounidense, Donald Trump, reactivó una campaña de "máxima presión" contra Teherán para bloquear su desarrollo de armas nucleares.
Entre sus acciones destacaron una serie de ataques contra tres instalaciones críticas de enriquecimiento de uranio iraní en junio, luego de 12 días de conflicto abierto entre Israel e Irán, provocado por una repentina serie de ataques de Tel Aviv contra la estructura nuclear y militar de Teherán.
Tras conversar el lunes con el Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en Florida, Trump advirtió a Irán que Estados Unidos podría llevar a cabo más ofensivas militares si intenta reconstruir su programa nuclear.