Estos conductos subterráneos podrían aportar claves sobre la posible habiltabilidad del planeta rojo hace millones de años. Se han localizado en la región 'Hebrus Valles'
En la Tierra, las cuevas kársticas se forman cuando el agua disuelve lentamente rocas solubles como carbonatos y sulfatos, generando galerías subterráneas que pueden colapsar con el tiempo. Los investigadores sostienen que un mecanismo comparable pudo operar en Marte durante etapas más húmedas de su historia.
El análisis geomorfológico, basado en modelos digitales del terreno obtenidos a partir de imágenes de alta resolución, revela depresiones con perfiles en cuenco y paredes muy pronunciadas. Además, se observan patrones de subsidencia escalonada, indicativos de un debilitamiento progresivo del subsuelo.
Implicaciones para la astrobiología
Los datos mineralógicos procedentes del Thermal Emission Spectrometer de la misión Mars Global Surveyor de la NASA muestran una concentración significativa de carbonatos y sulfatos en las zonas estudiadas. Esta composición refuerza la hipótesis de una interacción prolongada entre roca y agua.
Estas cuevas podrían haber ofrecido un entorno más estable que la superficie, con menor exposición a la radiación y mejores condiciones para preservar posibles biomarcadores. Por ello, los científicos consideran que estos espacios subterráneos representan uno de los escenarios más prometedores para futuras misiones de exploración marciana.