Vivimos rodeados de pantallas de teléfono, tablet, ordenador o televisión, a pesar de las recomendaciones de los pediatras de reducir su uso en los estudiantes.
Otro aspecto que destacan es que, aunque las guías de práctica clínica de diferentes sociedades científicas siguen recomendando en la actualidad límites diarios sobre el tiempo frente a las pantallas, cada vez hacen más hincapié en la importancia de la calidad del contenido y el contexto en el que se utilizan las pantallas.
Este asunto, desde su punto de vista, subraya la necesidad de examinar no solo la duración del tiempo frente a las pantallas, sino también su contenido y contexto, como la calidad del contenido, el uso de pantallas en el ámbito escolar y el grado de participación familiar.
Por este motivo, recomiendan que, en el futuro, las investigaciones futuras en este ámbito podrían examinar el uso de pantallas de forma exhaustiva y explorar cómo estas diversas dimensiones se relacionan con el rendimiento académico para fundamentar recomendaciones más específicas y significativas sobre el uso de pantallas.