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Ni el Pacífico ni el Atlántico: el océano más grande del mundo podría no ser el que te enseñaron en la escuela

Un estudio publicado en Science plantea que la existencia de una enorme masa de agua no visible desde la superficie. Su tamaño podría superar al del resto de océanos.

El mayor océano de la Tierra podría no estar en la superficie, sino oculto en las profundidades del planeta. Un estudio científico publicado en Science plantea que una gigantesca reserva de agua quedó atrapada en el interior terrestre durante su formación, superando en volumen a los océanos conocidos.    Esta investigación cuestiona la idea tradicional aprendida en la escuela, según la cual el océano Pacífico es la mayor masa de agua del planeta. Los nuevos datos sugieren que el manto terrestre podría albergar una cantidad de agua acumulada hace miles de millones de años, con implicaciones clave para comprender la historia del planeta.   Durante los primeros compases de la Tierra, hace unos 4.500 millones de años, el planeta estaba cubierto por un océano global de magma. A medida que esta capa de roca fundida comenzó a enfriarse, se produjo la diferenciación del manto y la liberación de parte del agua que acabaría formando los primeros océanos superficiales.   Un océano oculto bajo la corteza No obstante, los resultados del estudio indican que una fracción significativa del agua primitiva no llegó a la superficie. En su lugar, quedó retenida en minerales que se formaban en profundidad, especialmente en la bridgmanita, un silicato que hoy constituye cerca del 60% del manto terrestre. La capacidad de este mineral para almacenar agua ha sido subestimada durante décadas. Comprender su comportamiento resulta esencial para estimar cuánta agua pudo quedar atrapada en el interior del planeta durante el enfriamiento progresivo del océano de magma.   Para analizar este fenómeno, los investigadores reprodujeron condiciones extremas mediante una célula de yunque de diamante calentada por láser. Las muestras fueron sometidas a presiones de hasta 700.000 atmosferas y temperaturas superiores a 3.700 Kelvin, similares a las existentes en el interior terrestre primitivo.   Implicaciones para la historia de la Tierra Los experimentos demostraron que la bridgmanita puede almacenar mucha más agua a altas temperaturas de lo previsto. Este hallazgo sugiere que el manto pudo retener entre 10 y 100 veces más agua de lo que estimaban los modelos anteriores, formando un reservorio colosal.   Según los autores, restos de esta reserva profunda podrían seguir influyendo en la dinámica interna del planeta. Determinadas características químicas observadas en puntos calientes volcánicos, como los del Pacífico, podrían estar relacionadas con la liberación gradual de ese antiguo océano oculto.  
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