El PAN se tropieza solo… y todavía pregunta quién lo empujó

Desde el Lunar Azul

Por Sísifo, columnista itinerante de Lunar Azul

El miedo no anda en burro azul

Pues nada: que con el nombramiento de la nueva Fiscal General de la República, el cachondeo y la confusión ¿o ya deberíamos llamarle promiscuidad política? estuvieron de a peso. Movimiento Ciudadano, en su eterno papel de partido virtuoso que presume no doblarse ante nadie, terminó acompañando con sus seis senadores la propuesta presidencial para elevar a doña Ernestina al puesto. El PRI, para sorpresa de propios y extraños, actuó con una coherencia que no se le veía desde los años en que tenía identidad, y votó en bloque en contra. Hasta ahí, todo dentro del guion: otra fosfoseñal ( fosforena le dicen ya ) más, con Colosio junior ausente, como si la política nacional fuera un salón al que entra y sale cuando le da la gana. Es pregunta.

Pero donde realmente brincó la liebre y además coja, fue en el PAN. Jorge “Clavillazo” Romero, su “presidente” nacional, aseguró que la instrucción era votar en contra. Qué bonito. Lástima que sus senadores no se enteraron, o se enteraron y les valió. Unos se salieron, otros anularon su voto, otros votaron a favor y algunos obedecieron. De haber sabido, la designación de la Fiscal habría servido también como casting para medir disciplina interna. Y vaya que reprobaron.

La cuestión de fondo es si los liderazgos panistas dimensionaron lo que esta votación significa para su futuro. Morena no necesitaba a la oposición para ratificar a la sucesora de Gertz Manero; la decisión estaba tomada desde hace semanas. Lo único que buscaban era legitimación, acompañamiento simbólico o un recordatorio amable de quién dicta las reglas del juego. Lo que sí queda claro, y es de interés particular para este Lunar Azul, es la percepción de división y debilidad estructural en el PAN “reload”. Romero intentará matizar el aquelarre, pero los hechos hablan solos. En Aguascalientes, la senadora panista Doña Chuya, responde sin chistar a la Gober, y si ella le dice “vota así”, pues así vota. Su ausencia ( de la gober) en la última reunión nacional del partido, esa donde se tomaron decisiones clave, se vio más bien como el prólogo del diferendo que hoy ya es imposible ocultar.

Mientras este partido intenta reconstruirse sin manual, también se va despejando el panorama rumbo al 2027. Ya se perfila la contienda real, entre la senadora guinda Nora y la propia Gober. Al menos eso dejan ver las declaraciones recientes de Nora, especialmente cuando arremetió contra el caso Next Energy. Y conociendo su estilo disciplinado hasta el extremo (de Nora) porque la lealtad a la 4T es su segunda piel, no parece que su postura haya sido ocurrencia personal, sino una señal cuidadosamente medida, acaso bendecida desde Palacio Nacional. Ayer mismo, en tribuna, con la nueva Fiscal ya presente, reafirmó acusaciones con nombres y apellidos. Nada al azar.

Para coronar la jornada, en el Centro de Convenciones de la Isla San Marcos, la Gober tuvo su propia demostración de músculo político. El pretexto fue el informe de su “cachorro”, pero el mensaje real iba en otra dirección: ella sí está en lo que importa. No hubo giras improvisadas en busca de inversión ni salidas estratégicas; todo se alineó con una narrativa: “aquí mando yo”.

Del otro lado, el senador que gusta llamarse “de la gente” parece estar apostándolo todo al respaldo del comité nacional que encabeza Romero para hacerse de la candidatura panista. Pero la Gober dejó claro, una vez más, que si realmente hay primaria, él no la tiene tan fácil. Porque una cosa es la ilusión de que “ya te toca”, y otra muy distinta es ganar con estructura, operación y decisiones a tiempo. ¿ Su calculo monetario, lo llevara otra vez, a solo negociar posiciones y obras ? Hasta donde tope dice, sabe.

Tras la pausa decembrina vendrán definiciones para prácticamente todos los actores políticos del estado y del país. Y para los panuchos que siguen al senador “de la gente”, el mensaje es sencillo: o le meten todos los fierros, o repetirán la tradición que han arrastrado en este Lunar Azul durante los últimos procesos a la gubernatura: perder antes de competir. Así que, por ahora, toque de campana para los dos aspirantes que hoy encabezan la foto del momento: Nora y Toño, Toño y Nora. El orden no afecta la tensión, pero sí la lectura.

Y dejamos pendientes dos temas que harán ruido muy pronto. El primero: la oportunidad de oro que se le abre a quienes no estaban muertos, sino de parranda, es decir, los Alitos y su séquito, que en este río revuelto ven la esperanza de recuperar relevancia. Y el segundo: la evidente y creciente incapacidad de Álvarez Máynez para convertirse en el relevo que Dante ha buscado con desesperación. El muchacho corre, sube videos, sonríe… pero no llena el hueco político que su partido necesita.

Aquí dejo esta nueva roca.

Usted decida quién la empuja y quién solo estorba.

Sísifo volverá, como siempre: para observar, cargar y señalar.

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