Autoridades suspendieron el servicio desde la madrugada, mientras se realizan los trabajos para limpiar el hidrocarburo derramado.
El caso pone nuevamente en el centro del debate la vulnerabilidad de los sistemas de abastecimiento en ciudades petroleras. La situación en Poza Rica refleja un patrón recurrente en el país: comunidades que dependen de ríos y pozos enfrentan riesgos constantes por derrames y escurrimientos de hidrocarburos. El río Cazones, vital para el suministro de agua, se encuentra bajo constante presión por escurrimientos y riesgos de nuevos contaminantes. Derrame, tras lluvias devastadoras Este derrame ocurre semanas después de las inundaciones que afectaron a comunidades del norte de Veracruz, donde también se denunciaron contaminaciones en cuerpos de agua y pérdidas agrícolas. De acuerdo con autoridades federales, tan solo en Veracruz 37 personas murieron y siete siguen desaparecidas tras las lluvias del 10 de octubre. Además, las lluvias dejaron incomunicadas a 48 comunidades, de las cuales tres siguen con afectaciones. Tras esas inundaciones se produjo un derrame de combustible en el río Pantepec, que fue atendido inmediatamente. Entonces, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que el suministro de agua se estaba realizando a través de pipas.#Veracruz | Más de medio millón de personas en Poza Rica no tienen agua. Una razón es la turbiedad del río cazones; otra, un derrame de hidrocarburo en el afluente. pic.twitter.com/XgtYUk0RgS
— imagenCrystal (@imagen_crystal) November 28, 2025