Si siente que su negocio está siendo amenazado por una computadora, ya entiendela idea de “destrucción creativa”premiada enoctubre con unNobel de Economía. Así, doblemente motivados, estamos dedicando un par de artículos de esta columna de Behavioral Economics a promover, además de alfabetismo económico, alfabetismo computacional.En elartículo 3 argumentamos que los grandes avances en computación están volviendo realidad tanto sueños como pesadillas de la sociedad,no pocas de las cuales fueron vislumbradas por los constructores de las primeras computadoras. En particular, mencionamos a Olof Johannesson y su novela de 1966 The Tale of the Big Computer, que resumimos en el artículo 4 y que más de uno de nuestros lectores sintió como sacado de la serie de televisión Black Mirror, creado en 2011: ¡45 años después de The Tale! En este artículo vamos a revelar la identidad de Johannesson, además de describir el contexto en que se escribió.
Olof Johannesson fue el pseudónimo del físico sueco Hannes Alfvén (1908-1995). Fue profesor en el Instituto Nobel de Física en 1934, y en el Instituto Tecnológico Real de Estocolmo (RITE) entre 1945 y 1991. Entre 1967 y 1991 también trabajó en la Universidad de California en San Diego, en EUA. Ganó el Premio Nobel de Física en 1970.
Como dijimos en el artículo 4, la construcción de las primeras computadoras, incluyendo la MANIAC de John von Neumann (de lo que hablaremos en el siguiente artículo), recibió un gran impulso de la construcción de las primeras bombas atómicas. Curiosamente, Alfvén fue miembro del movimiento anti-armamentista Pugwash, fundado por Joseph Rotblat, el único físico que abandonó, a fines de 1944, el proyecto americano de la bomba atómica cuando se supo que el proyecto alemán no era muy serio.
En el RITE Alfvén participó directamente en la construcción de la primera computadora sueca, BESK, una copia de primera generación de la MANIAC y que empezó a funcionar en 1953. La construcción de la BESK dejó a Alfvén una impresión tal quedescribió su visióndelfuturo de la sociedad con su invento en The Tale, publicada en Suecia en 1966 y en EUA en 1968.
En 1981 Alfvén contó que cuando nació su primer nieto, una de sus hijas le pidió escribir un cuento que pudiera entender un niño, a diferencia de sus artículos y libros científicos. El resultado fue The Tale. Sobre la elección del pseudónimo “Olof Johannesson”, contó que se trataba de un “pariente que lo visitó del futuro”.
Recapitulando, en The Tale se deja la administración de la sociedad en manos de la Gran Computadora, a la que todos están conectados usando lo que hoy llamamos “reloj inteligente” (Alfvén lo llamó “mini total”). Un día la Gran Computadora ya no encendió, y porque el hombre había perdido la habilidad de pensar, murió parte de la humanidad. Entonces los sobrevivientes construyeron la Supercomputadora, capaz de auto-programarse y a la que ya no tuvo acceso ningún hombre. La novela acaba en que la Supercomputadora, cuya única preocupación era la eficiencia, empieza a cuestionar qué valor generaba el hombre al sistema y si valía la pena seguir manteniéndolo como parásito.
En el artículo 4 sólo nos faltó detallar que la novelita termina con el narrador diciendo “vislumbramos un futuro más feliz para todos”: ¡Olof Johannesson, el narrador de la historia, no se trataba de un hombre, sino de una computadora!
Yo supe de Alfvén y The Tale en 2012 gracias al escritor George Dyson, hijo de Freeman Dyson, un físico que vio de primera mano la construcción de la MANIACen Princeton(George mismo la vio, siendo un niño).Dyson Jr. publicó en ese año Turing’s Cathedral.
Curiosamente, en 2005 Dyson había visitado las oficinas centrales de Google en California con motivo del aniversario 60 de que John von Neumann propusiera la MANIAC al gobierno de EUA y Alan Turing la ACE (otra de las primeras computadoras) al gobierno inglés (Turing es el protagonista de la película de 2014 TheImitationGame). Durante la visita, Dyson supo que en Google estaban empezando a digitalizar “todos los libros de la tierra”. Cuando les preguntó si eso iba a significar el fin del libroimpreso, le respondieron“no estamos escaneando todos esos libros para que los lea la gente. Los estamos escaneando para que los lea una Inteligencia Artificial”. Hoy, 20 años después, sabemos que estaban escaneando para entrenar Gemini,el GPT de Google (de hecho, “transformers”, una tecnología clave detrás de GPT, fue inventada en Google).
Nuestra dotación semanal de 800 palabras se ha acabado, y tendremos que esperar al próximo artículo de esta serie de alfabetismo computacional para los detalles de la MANIAC, una de las primeras computadoras, y de John von Neumann, su inventor.