Me canso, Manso: las mentiras ya no caben en un país que sangra

Hay momentos en los que el discurso se quiebra, la propaganda se rompe y la realidad te revienta en la cara. México está ahí. Y la 4T sigue respondiendo con frases hechas, como si la violencia entendiera de slogans.

“Me canso ganso” fue el amuleto verbal con el que prometieron todo: seguridad, crecimiento, honestidad, paz, un país distinto. Pero hoy esa frase no alcanza ni para cubrir la sangre que corre en cada rincón de México. Por eso este artículo se llama “Me canso, Manso”. Porque mientras ellos jugaban al mesías, a Carlos Manzo lo mataron a balazos después de pedir ayuda para no morir. Así de simple. Así de brutal. Así de México.

La 4T prometió pacificar al país.

Me canso ganso: “Vamos a devolver la seguridad”.

Realidad: alcaldes ejecutados, gobernadores amenazados, policías rebasadas, pueblos enteros controlados por el crimen.

Manzo pidió seguridad.

La 4T le dio discursos.

El crimen le dio siete balazos.

La 4T prometió acabar con la corrupción.

Me canso ganso: “Se acabó la robadera”.

Realidad: Segalmex, obras infladas, cuates en nómina, contratos turbios. La corrupción no se fue: cambió de camiseta.

La 4T prometió crecimiento.

Me canso ganso: “Vamos a ser potencia”.

Realidad: obras convertidas en caprichos, dinero quemado en propaganda, millones buscando trabajo fuera del país. México no crece: sobrevive.

La 4T prometió paz.

Me canso ganso: “Abrazos, no balazos”.

Realidad: balazos por todos lados y abrazos para quienes deben detener. El país se incendia y ellos repiten la misma frase como si fuera un hechizo que todavía funciona.

La verdad es más cruda que cualquier slogan

Carlos Manzo no murió por imprudente.

Murió por valiente.

Murió por decir lo que muchos funcionarios callan.

Murió porque no había Estado que lo protegiera.

La 4T puede repetir sus frases favoritas, pero los muertos no entienden de propaganda.

Los niños sin padre tampoco.

Los municipios sin alcalde menos.

Y aquí es donde entra mi frase:

“¡Ahí la llevamos!”

Que no es un aplauso ni una excusa: es una radiografía.

Ahí la llevamos… para peor.

Ahí llevamos un país donde gobernar es jugarte la vida.

Ahí llevamos un gobierno que no protege, que no escucha, que no reacciona.

Ahí llevamos una nación cansada de que la mentira valga más que la verdad.

Me canso, Manso

Me canso de slogans.

Me canso de promesas vacías.

Me canso de ver cómo entierran a los que sí dan la cara.

Me canso de ver a la 4T justificarse mientras México se desangra.

Y sí:

Me canso, Manso.

Pero no me rindo.

Porque mientras ellos repiten frases, nosotros vivimos la realidad.

Y la realidad exige responsabilidad y un país que deje de ser rehén de discursos y empiece a ser dueño de su destino.

El que quiera gobernar con slogans, que vaya a vender camisetas.

Aquí se gobierna con hechos.

Y México ya no aguanta una mentira más.

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