Tesla vendió tan solo 750 vehículos eléctricos en Alemania en octubre de 2025, menos de la mitad de hace un año, según datos publicados este miércoles por la autoridad federal de transporte del país, conocida como KBA. En octubre del año pasado, Tesla vendió mil 607 vehículos eléctricos en Alemania, según los datos consultados por CNBC. En lo que va del año, se han vendido 434 mil 627 vehículos eléctricos nuevos, lo que representa un aumento de casi el 40% con respecto al mismo período del año anterior. De esos vehículos eléctricos, 15 mil 595 fueron Teslas, una caída del 50% para el fabricante de automóviles de Elon Musk este año. Tesla opera una enorme planta de ensamblaje de vehículos en Brandeburgo, Alemania, a las afueras de Berlín, pero la empresa no goza de popularidad entre los alemanes. La incendiaria retórica política de Musk y su apoyo a la AfD, el partido extremista y antiinmigrante alemán, han afectado negativamente el interés de los consumidores de izquierda en la marca Tesla en Alemania. Tesla también se enfrenta a numerosos competidores europeos y chinos en toda Europa que ofrecen vehículos eléctricos más pequeños y asequibles, muchos de ellos con precios inferiores a 35 mil euros. En octubre, Tesla comenzó a vender en Alemania una nueva versión más económica de su SUV Model Y. Esta versión básica del SUV tenía un precio de 39 mil 990 euros en el mercado alemán, unos 5 mil euros menos que las versiones más baratas del Model Y disponibles anteriormente en ese país. Está por ver si las nuevas variantes de menor precio del modelo de Tesla pueden ayudar a revitalizar la demanda de sus vehículos eléctricos en Alemania o en Europa. Los cambios normativos que se avecinan podrían impulsar las ventas de vehículos eléctricos en Alemania en general. Alemania eliminó los incentivos para fomentar la compra de vehículos totalmente eléctricos hace aproximadamente dos años, un cambio normativo que, inicialmente, provocó una fuerte caída en la demanda de este tipo de vehículos. El país se prepara ahora para lanzar un nuevo programa de incentivos para vehículos eléctricos que entrará en vigor en enero de 2026 y que tiene como objetivo ayudar a los compradores de ingresos bajos y medios a adoptar vehículos de cero emisiones.