De la Revolución a la Evolución

Opinión

El nuevo sistema ferroviario en México hubo un tiempo en que el silbido del tren marcaba el pulso de la historia.

En sus vagones viajaban balas y canciones, sueños y desvelos.

Aquel hierro ardiente surcaba la tierra con el rumor de un país que despertaba.

Y entre sus rieles, firmes y luminosas, caminaban las Adelitas, mujeres que llevaron en su corazón la fuerza de una nación que se buscaba a sí misma.

Hoy, más de un siglo después, los trenes van y volverán a recorrer nuestra geografía.

Pero ya no llevan consignas de guerra, sino promesas de evolución.

El humo se ha vuelto viento de progreso.

Los rieles, puentes de conexión.

Y las estaciones, puntos de encuentro entre el pasado y el porvenir.

Las nuevas rutas ferroviarias, impulsadas con visión y firmeza,traerán consigo progreso, modernización y desarrollo regional.

Volverán a unir pueblos, economías y destinos;volverán a encender la esperanza de quienes ven pasar el tren no como un recuerdo,sino como una oportunidad que llega a su puerta.

Es profundamente simbólico que hoy, bajo la dirección de una mujer, México retome el camino del tren no para la Revolución, sino para la Evolución.

Porque este país, que antes se transformó entre el fuego y la pólvora, hoy avanza sobre rieles de diálogo, inclusión y futuro compartido.

El tren sigue su curso, llevando en su silbido la voz de las Adelitas modernas: mujeres que conducen, dirigen, planean y sueñan.

La locomotora del mañana tiene rostro de mujer,y su marcha anuncia una nueva era donde el movimiento no destruye, sino construye.

De la Revolución a la Evolución, de los fusiles al ferrocarril del porvenir, México avanza: sobre rieles de progreso, conexión y esperanza.

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