Sábado 30 de Agosto de 2025 | Aguascalientes.

Narconomía para PrincipantesVI: ¿Y los consumidores gringos ‘apa?

José Miguel Torres | 17/08/2025 | 11:27

Este es el sextodeuna serie de artículos deNarconomía, cuyas premisasson que el comercio de drogas no está exento de los principios de la Economía, que algunos de éstos desafían al sentido común, y que su desconocimiento es causa de errores de política.SeguimosdecercaaNarconomics de 2016 de Tom Wainwright.

Todos los artículos están relacionados, pero de manera especial el 5, el anterior, y el 6, éste.En aquéldescribimos dos innovacionesen el mercado de las drogas: el fentanilo yel comercio electrónico.Enéstenos ocupamos de los retos económicosasociados.Ladivisión obedeció a restricciones de espacio.

Una motivación importante para esta serie de artículos de Narconomía fue saber de primera mano de que incluso entre estudiantes de posgrado de Administración de Empresas el alfabetismo económico suele ser pobre. En particular, al elaborar planes de negocios, parece como si ignoraran que el comercio implica, además devendedores,compradores. Aún más, este analfabetismo económico parece extenderse a las políticas gubernamentales contra el comercio de drogas, enfocadas desproporcionadamente en productores e intermediarios, y mucho menos en los consumidores. Por ejemplo, recientemente el New York Times publicó un artículosobrecómo llega el fentanilode México a EUA (Paulina Villegas y MariaAbi-Habib, 9 de agosto de 2025, “SecretCompartments and Cartel Lookouts”). El artículo describe con detalle la ruta de la ciudad mexicana de Culiacán a la ciudad gringa de Tucson, a cargo del Cártel de Sinaloa.De Tucson a California, el destino final, el artículo, de 2 mil palabras, sólo dice“lo hacen operarios locales”.

Públicamente se sabe muy poco sobre lo que pasa con las drogas una vez que llegan a los grandes centros de consumo. Entre lo poco que se sabe, Wainwright destaca que en Inglaterra la cadena de oferta de drogas tiene forma de reloj de arena:en unprimer paso hay varios importadores especializados, después vienen un puñado de intermediarios que manejan todo tipo de drogas,y al final tenemos un ejército de vendedores de la calle. Los intermediarios, en particular, operanen un paraíso: tienen varios proveedores, tienen varios clientes, y tienen pocos competidores. En el lenguaje que introdujimos en el artículo 1,son monopsonio y monopolio a la vez. A juzgar por los precios, tal vez esta estructurase repite en EUA.

En el artículo 2 describimos que la cadena de oferta decocaína entre Colombia y EUA tiene 7 etapas:en Colombia, cultivadores de hoja de coca, traficantes del campo a las ciudades, y exportadoresa México; traficantes mexicanos la llevan a EUA; en EUA hay importadores, intermediarios, y vendedores de la calle, quienes la hacen llegar a los “consumidores finales”. Este entrecomillado es importante,pero primero terminemos nuestra historia de la cadena de oferta de la cocaína.

A mediados de los 2010s la materia prima para 1 kilo de cocaína, 385 kilos de hoja de coca, costaban 385 dólares. En Colombia elintermediarioganaba 110% y el exportador180%; los mexicanos 560%; y el importador, el intermediario, y el vendedor de la calle gringos 34, 300, y 60%, para un “preciofinal”de 122 mil dólares. El intermediario gringo era,por mucho, el segundo gran ganador.Ciertamente esto no prueba la estructura reloj-de-arena del narcotráfico gringo, peroes sugerente: parece bendecido por poder monopsónico y monopólico.

Arriba entrecomillamos “consumidores finales” y “precio final”.Hay un áreanueva en Economía llamada “Análisis de Redes Económicas y Sociales”. Se han construido “mapas sexuales” que muestran la prevalencia de la promiscuidaden el mercado del sexo:mucha actividad entreamigos y conocidos.Wainwright dice que algo parecido parecepasaren el mercado de las drogas.Para empezar, y como vimos en el artículo 5, la primera venta en-línea fue una bolsa de marihuana entre estudiantes de Stanford y el Instituto Tecnológico de Massachusetts a principios de los 1970s, dos décadas antes de Amazon.

No sorpresivamente, la historia anterior no está documentada, sólo es parte del folklore del Internet. Lo cierto es que si la promiscuidad fuera prevalente entre los consumidoresde drogas, estaríamos frente a otro gran retoen los combates públicos contra las drogas: volvería todavía más invisiblea lacadenade oferta. Peor aún, para un economista,borraría diferencias entre oferta y demanda,una distinción clave en la teoría económica. Redes Económicas y Sociales, además, todavía es demasiado nueva y compleja como para poder hacer prescripciones de política sólidas.

Continuando con el consumo dedrogas, en su Los Cárteles Gringos,Jesús Esquivel dice que a pesardel reciente ascenso del fentanilo, la cocaína se mantiene como la favorita entre ricos y famosos en EUA, incluyendo políticos, empresarios, y artistas. Esto agregaría todavía más capas de dificultades a los retos de política del mercado de las drogas, cuyo análisisdejaremos para el siguiente artículo de esta serie sobrela fascinante, y terrorífica,Economía de las drogas, donde seguiremoscompartiendoalgodel conocimientotambién fascinante, pero no terrorífico, de los economistas.