Aguascalientes, AGS; Aguascalientes presenta indicadores preocupantes en términos de calidad del aire, con niveles de partículas PM2.5 que superan con frecuencia los estándares recomendados para proteger la salud pública. Según el promedio nacional de 2024, México registró una concentración de PM2.5 de 17.35 µg/m³, cifra que excede en más de tres veces la guía anual de la Organización Mundial de la Salud.
Aunque este dato corresponde al panorama nacional, refleja una tendencia preocupante que también afecta a Aguascalientes. En distintos momentos del año, la capital alcanzó niveles de Índice de Calidad del Aire (ICA) en categoría "Moderado", ubicándose entre las ciudades más preocupantes del estado En promedio, la ciudad registró un índice ICA de 72, nivel que si bien no es crítico, indica condiciones que requieren vigilancia constante.
El material particulado PM10, compuesto por partículas mayores a PM2.5, también ha presentado picos ocasionales que tarspin los umbrales saludables. Aunque en condiciones normales estos niveles permanecen dentro de lo aceptable (por ejemplo, niveles de PM10 promedio de 21 µg/m³ están por debajo del límite de 45 µg/m³ propuesto por la OMS), escenarios con tráfico intenso e actividad industrial pueden elevar la exposición promedio, comprometiendo la calidad del aire local.
La presencia de partículas suspendidas (PM2.5 y PM10) es especialmente dañina porque puede agravar enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Incluso pequeñas variaciones en estos contaminantes se asocian con un aumento en morbilidad y mortalidad.
Ante este contexto, expertos y autoridades coinciden en que es momento de impulsar políticas más agresivas de mitigación: desde promover el transporte público sustentable, impulsar vehículos menos contaminantes, fortalecer la gestión energética limpia, hasta fomentar la participación ciudadana en la reducción del uso de vehículos particulares durante episodios críticos.
Sin cifras detalladas específicas de Aguascalientes para 2024, los datos nacionales y regionales evidencian la necesidad de mantener activos los programas de monitoreo del aire, educar a la población sobre riesgos e incentivar acciones que atiendan este problema con urgencia.
En síntesis, aunque Aguascalientes no se encuentra en niveles extremos de contaminación, las cifras recientes alertan sobre episodios recurrentes que ameritan atención. Los impactos en salud pueden mitigarse con acciones oportunas, tecnológicas y participativas, para asegurar un aire más limpio y protección efectiva para todos.