Entre consignas como “turistas vayan a casa” y pancartas que exigían “menos turistas”, los manifestantes denunciaron que el auge del turismo ha provocado un aumento en el costo de vida y ha desplazado a residentes locales. Según la Guardia Urbana, unas 2,800 personas participaron en la protesta, aunque los organizadores, pertenecientes al colectivo Assemblea de Barris pel Decreixement Turístic, estiman que fueron hasta 20,000. “El turismo y los hoteles son quienes realmente ganan dinero, pero la gente común está empobrecida y no tiene suficiente para vivir”, declaró el manifestante Joan Navarro-Bertran. Barcelona, famosa por su arquitectura, sus playas y su gastronomía, recibió el año pasado cerca de 26 millones de visitantes, quienes generaron más de 9.600 millones de euros en ingresos, según el Observatorio del Turismo de la ciudad. Sin embargo, este auge turístico ha tenido un costo para los residentes. En la última década, los alquileres han aumentado casi un 70%, según el alcalde Jaume Collboni. En respuesta, el ayuntamiento anunció en junio un plan para dejar de renovar los permisos de alquiler turístico a partir de 2028, lo que permitiría recuperar unas 10,000 viviendas para uso local en un plazo de cuatro años. La protesta pone en evidencia el creciente malestar de una ciudad que, pese a beneficiarse económicamente del turismo, enfrenta un impacto social cada vez más difícil de ignorar.???????? | Manifestantes de Barcelona rociaron a los visitantes con pistolas de agua como parte de una manifestación contra el turismo de masas. pic.twitter.com/SAKtPJ3UQL
— Alerta Mundial (@AlertaMundoNews) April 29, 2025