El gigante del sector automotriz Stellantis informó que suspenderá de forma temporal la producción en plantas de México y Canadá, tras los aranceles anunciados por Estados Unidos a vehículos fabricados en el extranjero.
La compañía, propietaria de Chrysler, Jeep y Dodge, confirmó que a consecuencia de los aranceles de EE.UU. al sector del automóvil tiene que pausar “de forma inmediata” la producción en la planta (canadiense) de Windsor, medida que se ampliará a otros centros de trabajo en Canadá y México.
“Acciones inmediatas tienen que ser adoptadas, incluido la pausa temporal de la producción en algunas de nuestras plantas de montaje canadienses y mexicanas, lo que impactará a varias de nuestras instalaciones de ejes motor y estampado en EE.UU.”, señaló Stellantis en un comunicado.
Stellantis prevé reiniciar la producción en Windsor, Canadá, el 21 de abril.
Como resultado de la pausa en la producción, cerca de 900 empleados tendrán un expediente de regulación temporal de empleo en varios centros de trabajo en EE.UU., mientras que unos cuatro mil 500 trabajadores serán despedidos temporalmente durante dos semanas a partir del lunes.
Un portavoz de la compañía detalló a CNBC los trabajadores de la planta de México seguirán reportándose a las instalaciones, pero no producirán vehículos debido a sus términos contractuales.
Aunque Canadá y México evitaron los aranceles anunciados ayer por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, los gravámenes al sector del automóvil establecidos la semana pasada entraron en vigor este jueves.
Los aranceles tasan con un 25 por ciento los vehículos y partes no fabricados en Estados Unidos, Canadá y México, que están asociados con el tratado de libre comercio T-MEC.
Pero los gravámenes también establecen una complicada fórmula para imponer gravámenes a las partes utilizadas en Canadá y México para producir vehículos si tienen contenido producido fuera de Norteamérica.