Jueves 3 de Abril de 2025 | Aguascalientes.

El golpe de estado de Musk y la indiferencia de los gobiernos locales en México

Ricardo Heredia Duarte | 01/04/2025 | 11:32

Hay golpes de Estado con tanques en las calles, con discursos encendidos y con políticos huyendo en helicóptero. Pero el que esta realizando el sudafricano gurú de Mr. Trump es distinto. Aquí no hay generales traicionando la Constitución, ni manifestaciones en el zócalo. Es un golpe de Estado digital, protagonizado por el hombre que convirtió un  meme en una criptomoneda y que ahora parece tener más poder que varios países juntos.
 
Elon Musk, con su Departamento de Eficiencia Gubernamental (D.O.G.E.), ha logrado lo que muchos soñaron y pocos consiguieron, capturar el aparato burocrático de un país sin disparar un solo tiro, solo con “tuitazos”, contratos y subsidios gubernamentales, ha logrado una influencia que desafía toda lógica democrática. No es que Musk sea el primer millonario en influir en la política, pero su caso es único, ha reconfigurado la administración pública de Estados Unidos como si fuera una startup, imponiendo su lógica tecnócrata y aceleracionista con la bendición de Washington.
 
Ahora bien, mientras Musk se da el lujo de jugar a ser el arquitecto de la burocracia estadounidense, en México la política digital sigue atrapada en la edad de piedra. Si acaso, el gobierno federal ha hecho algunos esfuerzos con más escándalos que éxitos, en materia de ciberseguridad y digitalización; pero los gobiernos locales… esos sí están en coma profundo.
 
Los municipios y estados de nuestro país están ausentes de la geopolítica digital. Ni siquiera están en la conversación. ¿Cuántos gobiernos locales han planteado estrategias serias para proteger la infraestructura digital, fomentar la soberanía tecnológica o siquiera entender el impacto de los gigantes tecnológicos en la política y economía del país? 
 
Y eso que los riesgos están ahí, más visibles que nunca. México es el segundo país más atacado por cibercriminales en América Latina, según la OEA. El año pasado, Pemex, la Sedena y hasta el sistema judicial fueron víctimas de hackeos que expusieron su vulnerabilidad. Pero si uno le pregunta a cualquier gobernador sobre ciberseguridad, lo más probable es que lo asocie con la necesidad de cambiar su contraseña de Facebook cada seis meses.
 
Mientras en otros países se habla de la regulación de la inteligencia artificial, de la soberanía digital o del impacto de empresas como Tesla en la economía y la política, en nuestros 32 estados de México seguimos atorados en las discusiones de siempre, corrupción, inseguridad, baches, y, cuando mucho, algún escándalo con una licitación amañada.
 
El problema no es solo de México. En muchos países, los gobiernos locales han sido rebasados por el avance tecnológico. Pero en nuestro caso, la brecha es alarmante. La falta de inversión en tecnología y educación digital nos ha dejado en una situación donde dependemos completamente de infraestructura y servicios extranjeros, sin ninguna capacidad real de respuesta ante amenazas digitales o cambios en las reglas del juego global.
 
Mientras Elon Musk experimenta con la burocracia de Estados Unidos como si fuera una aplicación beta, nuestros gobiernos locales siguen sin entender qué significa gobernar en la era digital ( mas allá de likes). Quizá en unos años, cuando un ataque cibernético paralice la infraestructura de alguna ciudad, o cuando un actor extranjero controle los datos personales de millones de mexicanos, alguien se dé cuenta de que la geopolítica digital no es solo un tema de ciencia ficción.
 
Pero para entonces, Musk ya habrá pasado a su siguiente experimento, quizá desde Marte y nosotros seguiremos parchando los baches, pero esta vez, en el ciberespacio.
 
“Tenemos que preparar a los estudiantes para su futuro, no para nuestro pasado”: Ian Jukes